¿Te has planteado viajar a Hungría? Son muchos los que afirman que en 2020 será uno de los destinos estrella de Europa gracias a sus múltiples atractivos entre los que destacan la eterna y moderna Budapest, la aún desconocida ciudad de Debrecen, sus parques nacionales, su saludable oferta de wellness y, cómo no, su gastronomía y su vasta oferta cultural.

Budapest: el encanto de su pasado imperial y la seducción de su presente

El encanto y la seducción de Budapest es indiscutible, y por ello, la capital húngara no para de coleccionar reconocimientos que avalan su gran potencial turístico. Este año, por ejemplo, y tras una votación en la que participaron más de 500.000 viajeros, la organización dedicada a la promoción de la cultura y el turismo en Europa, la European Best Destinations, la nombró mejor destino europeo.

Puente de las Cadenas, Budapest. Viajar a Hungria

Hoy en día, Budapest está viviendo una de sus épocas de mayor esplendor gracias a un pasado imperial y a una deslumbrante arquitectura que convive sin fricciones con nuevas propuestas de ocio y cultura que la convierten en una de las capitales centroeuropeas más deseadas.

¿Su secreto? La Perla del Danubio ha sabido adaptarse al viajero del siglo XXI sin perder su esencia. Así, la ciudad no solo conserva su espectacular patrimonio artístico, que incluye lugares tan conocidos como el Parlamento y la Plaza Kossuth, el Széchenyi Lánchíd o puente de las Cadenas, la avenida Andrássy, el Castillo de Buda, la Basílica de San Esteban o la Ópera, sino que, además, se esfuerza en ampliar su oferta artística. Un buen ejemplo es la ambiciosa reforma del Museo de Bellas Artes, que abre de nuevo sus puertas al público con una magnífica colección de pintura española, o las nuevas muestras de arte urbano que decoran la «Ciudad de Elizabeth».

CONSEJO VIAJERO → No podrás decir que has estado en la capital si no pisas alguno de sus famosos ruin pubs. Estos bares en ruinas, ubicados en viejos edificios abandonados y con una estética de lo más ecléctica, son los locales de moda, algo muy made in Budapest que sí o sí debes conocer. Escuchar un buen directo, ya sea a bordo de un antiguo carguero en el Danubio o en un animado club de música folk, también debería estar en tu agenda.

Szimpla Kert, uno de los bares en ruinas de Budapest

¿Otra razón para viajar a Hungría? Su gastronomía

Tanto Budapest como el resto del país están viviendo un auténtico boom culinario que demuestra que la gastronomía húngara también está al alza. ¿La receta de su éxito? Una deliciosa fusión de sabores, ingredientes y costumbres que recoge el legado de los numerosos pueblos y civilizaciones que ocuparon esta región centroeuropea.

Nuevos restaurantes, bistrós, cursos de cocina creativa, festivales… Hay mil formas para acercarse a conocer el universo de la gastronomía húngara. La cocina tradicional, en establecimientos familiares que elaboran clásicos como la sopa de pescado con pimentón (halászlé) o la col rellena de crema agria (töltött káposzta), y la de vanguardia que avanza en la escena internacional gracias al talento de los nuevos chefs.

Gastronomia hungara

De hecho, en la capital hay seis restaurantes con estrella Michelin: Onyx -dos estrellas-, Borkonyha, Costes, Costes Downtown, Babel y Stand. Otra fórmula que nunca falla es dejarse caer por animados mercados como el céntrico Belvárosi Piac o el Gran Mercado Central para sumergirse en el día a día de la ciudad e interactuar con los productores de la zona.

Vinos hungaros

Por su parte, los vinos húngaros gozan cada vez de más prestigio en toda Europa, especialmente los blancos. Y es que Hungría cuenta con 65.476 hectáreas de viñedos, repartidos en 22 regiones vitivinícolas (en húngaro borvidék), que cuentan con infinidad de pequeñas bodegas gestionadas por nuevas generaciones de productores que combinan la viticultura tradicional y las nuevas tecnologías. El resultado son vinos de calidad provenientes, entre otros, del lago Balatón, Tokaj -la tierra de los vinos reales-, Eger, Pannonhalma, Szekszárd y Villány. Solo hace falta entrar en alguna de las muchas vinotecas del país para comprobarlo catando distintas variedades y estilos.

Territorio wellness: las mejores aguas termales de Europa

Con el 80% de su territorio cuajado de recursos termales, casi 1.500 fuentes de más de 270 tipos e infinidad de balnearios certificados, Hungría ofrece al viajero la mayor oferta wellness de toda Europa -solo en Budapest hay más de cien fuentes termales. Gracias a las propiedades curativas de sus aguas, al lodo mineral y a las condiciones del microclima del país, los balnearios de Hungría son perfectos para aquellos que quieren recuperar el ansiado equilibrio entre cuerpo y mente. Terapias enfocadas a mejorar la salud, tratamientos de belleza, masajes, climatoterapia, haloterapia, vinoterapia…

Balneario Szecheny. Budapest. Viajar a Hungria

Los hay de todo tipo, desde algunos que datan del siglo XVI como el de Eger, pasando por otros clásicos como Rudas y Király en Budapest, a recientes aperturas de vanguardistas spas. Entre las experiencias más singulares que puedes vivir en un spa en Hungría destacan, por ejemplo, poder bañarte en el espectacular lago Hévíz -el lago termal biológicamente activo y natural más grande del mundo-, disfrutar de un baño seco de dióxido de carbono en las colinas de Mátra, o desconectar para reconectar en alguna de las piscinas del espectacular Balneario Széchenyi, uno de los mayores complejos europeos de este tipo.

Viajar a Hungría → Debrecen, la desconocida joya del este

Situada a solo dos horas de la capital, Debrecen se está posicionando como una cita imprescindible entre los turistas que visitan el país. Y es que la segunda ciudad más poblada de Hungría cuenta con numerosos atractivos que vale la pena conocer. De hecho, fue el centro del movimiento de la Reforma Protestante en Hungría, y por ello también se la conoce como «la Roma Calvinista».

Gran Iglesia de Debrecen Entre sus imprescindibles destacan la Gran Iglesia Reformada -símbolo de la ciudad y el lugar en el que se proclamó la Declaración de Independencia en abril de 1849-, el barrio judío, el Museo Déri, que exhibe la gran Trilogía de Cristo del famoso pintor húngaro Mihály Munkácsy, y el MODEM, uno de los mejores museos de arte moderno y contemporáneo del centro de Europa.

MODEM. DebrecenTodo ello en una ciudad que también cuenta con ruin pubs como el clásico y céntrico Roncsbár -una terraza con parrilla amenizada con música popular húngara en directo-, atracciones únicas como la fuente multimedia Mist Theater, y lugares perfectos para pasear como Nagyerdő, el gran parque de Debrecen.

Roncsbar. Debrecen

A esta serie de atractivos hay que sumar, además, dos lugares declarados Patrimonio de la Humanidad que están a tan solo 90 minutos de Debrecen: la región vinícola de Tokaj-Hegyalja, con sus bodegas y castillos centenarios, sus rutas de senderismo por las montañas Zemplén y sus bosques virginales, y el Parque Nacional de Hortobágy.

Hortobágy, la gran llanura de Europa

Otra de las razones que nos invitan a viajar a Hungría son sus parques nacionales. Como Hortobágy, la región más famosa de la Puszta o Gran Llanura húngara. El escenario no puede ser más impactante: la pradera más extensa de Europa, 80.000 hectáreas de infinita belleza situadas en el este del país que aúnan naturaleza y tradición.

Hortobaagy, otro motivo para viajar a Hungria © Tomas Orth

Manadas de caballos salvajes galopando en libertad, antiguos pozos con poleas, pastores cuidando sus rebaños de ovejas, miles de grullas surcando el cielo en época de migración, el lago Tisza… En definitiva, una gran riqueza natural y cultural que nos recuerda los mejores tiempos de los míticos jinetes húngaros en el parque nacional más grande y antiguo de Hungría.

Y ahora que ya sabes por qué viajar a Hungría, ¿ponemos rumbo a este fascinante país?