La vía ferrata de Priego, situada en la Serranía de Cuenca, es uno de los muchos ejemplos de la diversidad de atractivos que esta provincia tiene reservados para el viajero. Y es que tras conocer esta tierra castellano-manchega, puedo afirmar que hay otra Cuenca. Una Cuenca injustamente desconocida que va más allá de las Casas Colgadas de su coqueta capital o de la Ciudad Encantada. Otra Cuenca llena de experiencias culturales, gastronómicas y de aventura que se enmarcan en un medio natural de gran valor paisajístico como ésta que ahora te presento.

Vía ferrata de Priego. CuencaPuente de la vía ferrata de PriegoVía ferrata de Priego

Por si no estás familiarizado con el término vía ferrata, te diré que son itinerarios verticales y horizontales que permiten a los senderistas no habituados a escalar llegar a lugares poco accesibles con total seguridad gracias al conjunto de grapas, pasarelas, escalones y puentes colgantes con los que se habilitan este tipo de recorridos. Unos caminos de hierro cuyo origen la historia ubica a mediados del siglo XIX en Austria y que posteriormente, durante la Primera Guerra Mundial, empezaron a utilizarse para mover tropas y material bélico en los montes Dolomitas.

Pasarela de madera. Vía ferrata de PriegoVía ferrata de Priego, CuencaHoy en día, estos itinerarios deportivos, a caballo entre el senderismo y la escalada, son una actividad de multiaventura en auge que permite poner a prueba nuestro espíritu más aventurero en plena naturaleza.

En el caso de esta vía de reciente creación, situada entre las localidades de Priego y Cañamares, la gran recompensa, además de liberar adrenalina a raudales, es poder contemplar a vista de pájaro la espectacular belleza natural del llamado Estrecho de Priego. Una profunda y angosta hoz moldeada por el caudal del río Escabas antes de juntar sus aguas con el Guadiela.

Punto de inicio de la vía ferrata de PriegoRío Escabas. Vía ferrata de PriegoDiseñada para todo tipo de públicos, la vía ferrata de Priego cuenta con dos itinerarios que presentan diferentes niveles de dificultad. De este modo, Las Buitreras nos propone un recorrido vertical con un ascenso continuado de de 70 metros hasta llegar a la cornisa superior. Por su parte, el tramo denominado Estrecho de Priego o ruta infantil resulta perfecto para iniciarse en la aventura de recorrer una vía ferrata ya que tras un ascenso inicial más suave continua en horizontal, alternando puentes y pequeñas subidas.

Ascenso en la vía ferrata de PriegoPara disfrutar de la vía ferrata de la Hoz de Priego, actividad completa donde las haya, no hace falta ser un avezado escalador ni tener experiencia previa. El único requisito imprescindible es no tener vértigo. Sí, esa sensación que la RAE define como “inseguridad y miedo a precipitarse desde una altura” y yo veo como un defectillo de fábrica que trato de ir superando poco a poco. Si leíste lo que supuso para mí cruzar el puente colgante de Carrick-a-Rede en Irlanda del Norte, ya sabes de lo que hablo. En ese momento conseguí salvar aquellos oscilantes 20 metros con mi corazón galopando como un caballo desbocado, pero en cuanto tuve frente a mí la pasarela volada que iniciaba nuestro recorrido, sencillamente, me paralicé. Mi mente fue incapaz de enfrentarse a un reto que a todas luces se presentaba único: la vía ferrata más espectacular del centro de España.

Aún así y con la esperanza de ganar algún día esa batalla que lidio con las alturas, me puse todo el equipo, escuché con atención las técnicas de progresión en este tipo de vías, las normas de seguridad, y me familiaricé con términos como cabo de anclaje doble “Y” y disipador, mosquetones, línea de vida o cable de seguridad, anclaje de descanso…

Escuchando las indicaciones de Rubén de Multiaventura Buendía. Vía ferrata de PriegoA partir de aquí el relato es de mis compañeros de viaje que se pusieron en manos de Rubén, un técnico deportivo en montaña y escalada que forma parte del equipo de Multiaventura Buendía, empresa que se ha convertido en todo un referente en cuanto a deportes de aventura en la zona centro de la península. Les cedo la palabra a ellos con un claro objetivo: que yo fuera incapaz de recorrer la vía ferrata de Priego por culpa de mi pertinaz vértigo no significa ni muchísimo menos que tú no puedas hacerlo. Por ello quiero recoger aquí sus testimonios que confirman por unanimidad que resultó una experiencia increíble, de esas que hay que vivir una vez en la vida.

El equipo al completo de #DescubriendoCuenca en la vía ferrata de Priego

Cristina Rodríguez – Ida y Vuelta Blog de Viajes

“Enfrentarme a la vía ferrata de Priego fue un ejercicio de superación ya que pensé que no sería capaz. Incluso ahora viendo las imágenes creo que tuve un punto de inconsciencia loca porque las alturas no son mi fuerte. Una vez iniciado el camino y cuando sólo se podía ir hacia delante pensé “quién me manda estar aquí” y me acordé de mi hijo. Cuando acabó, además del alivio de tocar suelo, me sentí feliz tras conseguir algo que siempre me había imposibilitado a mi misma. Nuestros límites nos los creamos nosotros mismos en muchas ocasiones y aquí se demostró una vez más.”

Vía ferrata de Priego @ Ida y Vuelta blog de viajes

Jesús Pérez – Fotonazos

“Para mí, la vía ferrata de Priego fue todo un descubrimiento. He de reconocer que estando abajo y ver ese recorrido vertical anclado en la roca me dio bastante respeto pero, una vez enganchado con los mosquetones en la línea de vida, poco a poco fui perdiendo el miedo y reconozco que fue toda una experiencia de liberación de adrenalina. Las vistas y ver los buitres volando raso cerca de mí fue una pasada. Una actividad inolvidable que además con mis 100 kilos de peso hice sin problemas, grapa a grapa, tablero a tablero, sin mucho esfuerzo. Sin duda, repetiré.”

Vía ferrata de Priego @ Fotonazos

Irene Somoza – Mundo turístico

“Nunca había hecho una vía ferrata, pero ahora agradezco haberme enfrentado a esta actividad. Lo único que había hecho parecido fue una actividad ‘de árbol a árbol’ en las afueras de Madrid. La vía resulta más auténtica, yendo en todo momento muy cerca de la naturaleza y siendo muy similar a la escalada. Cuando la pasarela que tuvimos que tomar se estrechaba, un sentimiento de miedo se apoderó de mí, sí, pero no era el día de ponerme límites. Poco a poco fui acostumbrándome a la altura y agradecí poder ver el espectacular paisaje que divisé cuando
llegué arriba. Por un momento dudé en hacer un tramo algo más difícil. En estos retos, todo es comenzar. Pero cuando decidimos no hacerlo, simplemente me limité a disfrutar de las vistas que tenía delante. ¡Eran maravillosas!”

Vistas desde la vía ferrata de Priego @ Mundo Turístico

Alicia Ortego – Los viajes de Ali

«Sonrío cuando me viene a la cabeza la vía ferrata de Priego. Sin ser muy consciente, en poco más de hora y media pasé de la inseguridad y el temor al relax y la confianza en mí misma. Me divertí, me quedé prendada del paisaje y del privilegio de mirar las cosas desde un punto muy alto. Las aguas del río de un color verde y azul transparente, los buitres sobrevolando nuestras cabezas, las paredes de piedra tan perfectamente esculpidas por los elementos… Y todo ello junto a la concentración en lo que haces, en cada paso que das, como cuando aprendes a andar, supongo. Mucho más fácil de lo que parece si vas con gente que sabe lo que hace como los chicos de Multiaventura Buendía. Totalmente recomendable, incluso con miedos previos.»

Vía ferrata de Priego @ Los viajes de AliAcceso a la vía ferrata de Priego:

Kilómetro 31 de la carretera CM2023 que une las localidades de Priego y Cañamares. El inicio de la vía arranca en la zona conocida como Estrecho de Priego donde se encuentra el puente sobre el río Escabas. La vía ferrata de Priego es de titularidad pública por lo que cualquier aficionado puede recorrerla por libre si cuenta con los conocimientos y el equipo necesario para ello.

Nota: Esta experiencia forma parte del blogtrip #DescubriendoCuenca organizado por la Dirección General de Turismo, Comercio y Artesanía de Castilla-La Mancha.