¿Una ruta de pubs como pistoletazo de salida para hablar de Dublín? ¿Por qué no? No se me ocurre mejor forma para empezar a conocer una de las ciudades más potentes que han pisado mis pies hasta la fecha. Los pubs son el patio de recreo de los dublineses, el apellido no oficial más conocido de la capital de la República de Irlanda, la ventana que nos permite asomarnos a su esencia, a su pasado y a su presente.

Dicen que hay más de 1000 a ambos lados del río Liffey, como también hay mil formas de acercarte a ellos. Puedes ir en busca de sus mejores plumas y seguir la huella de poetas, dramaturgos y novelistas como James Joyce, Jonathan Swift, Bram Stoker o Oliver St John Gogarty, decantarte por los de estilo victoriano, por los más modernos, por el que mejor carta de cervezas o irish whiskeys ostenta, por auténticos templos del deporte… La oferta es tan abrumadora como atractiva. Ya lo decía Leopold Bloom, el protagonista del Ulises de Joyce, cruzar Dublín sin pasar frente a una barra sería un buen rompecabezas.

Una de las mil barras de Dublín

Rompecabezas que espero ayudarte a completar con este listado de sugerencias, cuajado de ausencias que muchos considerarán imperdonables, pero que resumen mis días de inmersión en la cultura de los pubs. Esos laberínticos lugares escasamente iluminados donde los dublineses tienen su cuartel general generación tras generación. Donde las alegrías, más que las penas, se multiplican entre pintas y joyas del cancionero tradicional, donde las puertas siempre están abiertas para que entres y te contagies de buenas vibraciones made in Ireland.

¿Un consejo? Haz como yo ya y apréndete la más tradicional de sus baladas. Esa que el tiempo ha convertido en el himno más cantado, esa que narra la historia de la vendedora de pescado más famosa del lugar, Molly Malone. Si ya de por sí es fácil ganarse a los irlandeses, si te ven tarareándola pasarás a ser uno de los suyos. «Alive, alive, oh. Alive, alive, oh…»

Tampoco te preocupes si vas solo. Los dublineses, al igual que el resto de habitantes de este capricho bien llamado Isla Esmeralda, son tan amables y divertidos como los pintan. Pese a su proximidad, la flema británica no les ha alcanzado, y a sociables, socarrones y locuaces, al menos por esas latitudes, no les gana nadie. Antes de que te sirvan tu trago ya serás un devoto más de la parroquia. Los carteles no mienten: «Enter as Strangers… Leave as Friends«.

¿Qué día es el mejor para salir? De lunes a domingo, escoge. Las tardes-noches de Dublín no entienden de calendarios aunque sí de horarios. A partir de las dos muchos locales echan el cierre y, si quieres continuar exprimiendo la noche, tocará tirar de discotecas. ¿Y esos escotes, minifaldas y tacones con el biruji que sopla y encima lloviendo? La prueba de que estás frente a una dublinesa de pro. Sus genes están programados para convivir con la lluvia y unas cuantas gotas o el más feroz de los chaparrones no van a alteran su vestuario para bajar al pub lo más mínimo. Si vas en otoño, como yo, distinguirás al resto de mortales por el abrigo, las orejeras y, si me apuras, los guantes.

Un apunte más antes de entrar en materia. Por mucho que tengas asociada la imagen de un pub irlandés con una Guinness en la mano, no olvides que hay muchas más opciones. Es la reina indiscutible sí, pero no la única stout en un país cuya media está en algo más de 100 litros por persona al año. Dale una oportunidad a una Murphy’s -más liviana y dulce- o a una Beamish. Si te van las lager, pide una Harp y si lo tuyo son las ale, una Kilkenny o una Smithwick’s. En la variedad está el gusto. Y aún a riesgo de parecer un anuncio de la DGT, no bebas como si no hubiera mañana o acabarás cantando Seven Drunken Nights o Whiskey in the Jar antes de tiempo. Dicho esto, comenzamos esta ruta por los pubs de Dublín.

Los mejores pubs en la zona del Temple Bar

El barrio del Temple Bar es el alma de Dublín. Lo ha sido siempre. Prueba de ello es que los vikingos ya se establecieron en esta zona en el 795 d. C. Unos cuantos siglos más tarde, en el XVII, el diplomático británico Sir William Temple se construyó una gran mansión con jardines en la calle que hoy se llama Temple Bar. En aquellos días, la casa de Sir William y el río Liffey estaban conectados por un bar -un camino de arena. De ahí que finalmente se adoptara el nombre de Temple Bar.

Callejeando por el Temple Bar. Dublín

Hoy en día, este puñado de travesías y callejones adoquinados que discurre entre el Liffey y Dame Street es el corazón cultural de la ciudad. Galerías, teatros, centros como el Meeting House Square, boutiques, cafés, mercados al aire libre… Todo tiene cabida en este barrio que al caer el sol acoge en su seno la vida nocturna de la capital, con propios y extraños que van saltando de pub en pub mientras en las calles los músicos sin local se dejan el alma para que la fiesta no pare ni por un instante. Y es que la música en Dublín suena en cualquier rincón y cuando menos lo esperas te topas con un busker que te deja con la boca abierta. No podría ser de otro modo en el único país del mundo que tiene un instrumento musical, el arpa, como símbolo nacional.

SUGERENCIA VIAJERA → Si quieres, puedes realizar un tour nocturno en español por el Temple Bar con cata de cervezas para descubrir los mejores pubs de Dublín y conocer sus historias y leyendas. Las opiniones de los que han hecho este tour son muy buenas así que informado quedas.

Aviso para navegantes: Si recalas en el Temple Bar un sábado, acércate a alguno de sus tres mercados: para foodies, el Temple Bar Food Market (Meeting House Square), para encontrar libros de segunda mano y ediciones descatalogadas, el Temple Bar Book Market (Temple Bar Square), y para los amantes de la artesanía y la ropa vintage, el Designer Mart (Cow’s Lane).

The Palace Bar

Empezamos este recorrido por los pubs de Dublín en uno de los refugios literarios más importantes de la capital, The Palace Bar. Esta pequeña guarida para intelectuales abrió sus puertas en 1823 y su preciosa decoración se ha mantenido intacta desde aquellos lejanos días en que lo frecuentaban escritores como Flann O’Brien, Brendan Behan y Paddy Kavanagh. Hoy su parroquia está formada por gentes de negocios, estudiantes de la vecina Trinity College y por aquellos que buscan un ambiente cálido e íntimo en el que conversar. Si consigues acomodarte en su snug (reservado), sentirás el peso de la historia sobre tus hombros mientras te vuelves loco repasando su carta: más de cien tipos de whiskeys, entre ellos uno de producción propia, y una amplia selección de cervezas irlandesas artesanales. Fíjate en la farola de la puerta, a sus pies unas placas de bronce rinden homenaje a algunos de sus clientes más ilustres (21 Fleet Street).

The Palace Bar. Pubs DublínOliver St. John Gogarty

Otra referencia imprescindible en los llamados pubs literarios de Dublín pero en un ambiente mucho más festivo y bullicioso. Es cierto que su nombre homenajea al poeta y novelista Oliver St. John Gogarty y que allí está vigilando lo que se cuece a su alrededor pero su presencia se diluye entre la multitud que lo abarrota a todas horas y que se muestra más dispuesta a pasar un buen rato que a descubrir su legado.

Oliver St. John Gogarty. Pubs Dublín

Estatua de Oliver St. John Gogarty. Pubs Dublín

A pesar de que muchos opinan que en la zona de Temple no se come demasiado bien, los menús del Gogarty dan la talla: los platos son abundantes y los precios no son nada desorbitados para una ciudad como Dublín. Dos ejemplos: traditional irish stew (estofado irlandés) 12.95€ y farmhouse mixed grill (parrillada de carne) 15.95€. ¿Lo mejor? Cada día a partir de las 14:30 y hasta las 2 hay sesiones de música tradicional irlandesa. Tal vez te pase como a mí y la comida se te enfríe mientras palmeas tus manos siguiendo el ritmo de la banda de turno. En resumen, un sí o sí del Temple que además cuenta con una agradable zona de fumadores (58 Fleet Street).

Traditional irish stew. Oliver St. John Gogarty. Pubs Dublín

Farmhouse mixed grill. Oliver St. John Gogarty. Pubs Dublín

Acceso zona de fumadores. Oliver St. John Gogarty. Pubs Dublín

The Temple Bar

Hablar del Temple Bar es hablar de un clásico con mayúsculas que siempre está presente en la mente de todo aquel que planifica un viaje a Dublín. Es el más buscado por los turistas y su fachada sobrevive a más selfies que cualquier otro rincón de la ciudad. Es cierto que muchos solo entran, echan un vistazo y se dan la vuelta cuando ya han conseguido su trofeo, pero si consigues un hueco en el que tomarte una pinta comprobarás que si ha ganado el premio Irish Music Pub of the Year desde el 2002 hasta el 2012 es por algo. Por su escenario pasan una media de cuatro bandas cada día.

The Temple Bar. Pubs Dublín

Músicos en The Temple Bar. Pubs Dublín

Yo no lo hice pero por lo visto aquí es obligado tomarse unas ostras frescas de la bahía de Galway ya sea en su versión clásica o con tabasco (Bloody Mary oysters). Por cierto, si vas antes de las 6, con suerte podrás ver todo el local, a partir de esa hora ni lo intentes porque se pone hasta la bandera. ¿Lo que más me gustó además del ambientazo? Su coqueto jardín de la cerveza (47-48 Temple Bar).

Bad Bobs

Aunque no suele aparecer en el top ten de pubs dublineses, guardo muy buen recuerdo del Bad Bobs. Tal vez sea porque fue el primero que pisé durante una parada del tour gratuito que realicé  con el equipo de SANDEMANs New Dublin recién aterrizada. Por cierto, aprovecho para recomendarte esta visita guiada porque es una forma excelente para empezar a tomarle el pulso a la ciudad recorriendo a pie el centro, entre pinceladas históricas y curiosidades varias. Respecto al pub, es una enorme casa victoriana de cinco plantas llena de barras en las que catar, por ejemplo, una Harp (media pinta 3,50 €). Por lo demás, decoración al más puro estilo irlandés y buena música a todas horas (35- 37 Essex Street East).

Bad Bobs. Pubs Dublín

Una Harp en Bad Bobs. Pubs Dublín

O’Neill’s

En pie desde hace más de 300 años, O’Neill’s es todo lo que se espera cuando uno imagina un irish pub. Música todos los días, público local, personal atento, preciosos snugs, un fish and chips delicioso y pantallas de televisión en todos los rincones para que nunca falte alguna cita deportiva que caliente aún más el ambiente. Pasarás ante su fachada una y mil veces porque está muy cerca del Trinity College y de la oficina de turismo de Irlanda (Dublin Discover Ireland Centre) donde se halla la siempre concurrida estatua de Molly Mallone (2 Suffolk Street).

O'Neill's. Pubs Dublín

Una Guinness en O'Neill's. Pubs Dublín

No name bar

Alejarse un poco más de lo que es estrictamente el barrio del Temple Bar, solo un par de travesías, tiene sus recompensas. Una de ellas es encontrarte con este secreto a voces en forma de pub. Te hablo del No name bar, del Secret Bar, del Bar With No Name, o como demonios quieran llamar a este local que se esconde tras las empinadas escaleras del nº 3 de Fade Street. Si sigues la pista del caracol que cuelga de su fachada, encontrarás un bar muy animado, sobre todo los fines de semana, famoso por sus brunchs, sus mojitos y sus caipiriñas. Todo muy chic y a precios razonables. Una pinta de Guinnes, 4,50€ (3 Fade Street).

No name bar. Pubs Dublín

The Hairy Lemon

Si vas buscando una cena tradicional en un ambiente informal y muy de moda, y no te importa esperar un poco para conseguir mesa, el Hairy Lemon es tu pub. El pan de ajo con queso Cheddar (5,95€) y su plato de mar compuesto por mejillones, calamares, ensalada y patatas (17,95€) son excelentes. Como suele ser habitual en mí, no llegué al capítulo de los postres pero te puedo asegurar que tenían un pinta fantástica. El comedor, situado en la planta baja, al lado del bar, es pequeñito pero muy acogedor. Y sí, lo reconozco. Si me dejé caer por allí fue porque me hacía ilusión ver uno de los escenarios en los que se rodó The Commitments. Cinéfila que es una. ¿Un imprescindible de esta ruta por los pubs de Dublín? Para mí, sí. (41-42 Stephen Street Lower).

The Hairy Lemon. Pubs Dublín

Los mejores pubs de Dublín al norte del río Liffey

Aunque parezca mentira, la vida continúa más allá del Liffey, esa espina dorsal en forma de río que atraviesa Dublín antes de desembocar en la bahía y perderse en las aguas del mar de Irlanda. De todos sus puentes, mi favorito es el Ha’penny Bridge, uno de los más transitados y fotografiados de la ciudad cuyo nombre nos recuerda el peaje de medio penique que se debía pagar por cruzarlo.

Ha’penny Bridge y el Liffey. Dublín

Este puente conecta los dominios del Temple Bar con la zona norte de Dublín, más humilde y obrera que el sur según te vas alejando de sus calles más comerciales. O’Connell, Henry, Mary Street, Talbot Street…

The Grand Social

Si cruzas este puente, encontrarás The Grand Social, un club multiusos en el que según cuentan se organizan los mejores conciertos de bandas emergentes de Dublín. Yo no pude asistir a ninguno pero sí disfrute de su Parlou, un acogedor e íntimo espacio situado a pie de calle. En esta meca de la música en directo también tienen cabida mercadillos, charlas y la mejor música electrónica en The Ballroom  (35 Lower Liffey Street).

The Grand Social. Pubs Dublín

The Church

¿Una iglesia reconvertida en pub, restaurante y night club? Así es. Antes atendía al nombre de St. Mary’s Church y ahora simplemente es The Church, el lugar perfecto para tomarte, por ejemplo, una Clonmel 1650 mientras te fijas en cada uno de los detalles que te rodean. El espectacular órgano en el que solía practicar Händel antes de estrenar El Mesías en Dublín, un busto de Arthur Guinness que atestigua que se casó en este templo en 1761, las placas de mármol, las vidrieras, las estatuas… Eso sí, las pintas no bajan de 6€. No es para repetir pero sí para darle una oportunidad (Junction of Mary St & Jervis St).

The Church. Pubs Dublín

The Church, un pub dentro de una iglesia. Pubs DublínPubs de Dublín → The Cobblestone

He dejado para el final el que hasta el momento es mi local preferido de esta ruta por los pubs de Dublín. Ese al que hubiera vuelto todas las noches si mi apretada agenda no lo hubiese impedido. Ese que de verdad te cala y que consigue que te sientas una parroquiana más. No sé si como dicen The Cobblestone es uno de los más viejos de la ciudad pero sí uno de los más auténticos y menos contaminados por el turismo ya que su alejada situación hace que muchos no se molesten en conocerlo. Gran error. Es Irlanda en estado puro concentrada en paredes llenas de historia de las que cuelgan cientos de fotos de los músicos que recalaron en su día en este local de la zona de Smithfield: Baby Gramps, Gavin Glass, Michael Hurley and The Foghorn Stringband… Folk, country y bluegrass los siete días de la semana, estupendas cervezas, clases de baile y el ambiente más genuino que encontré en la ciudad (77 North King Street, Smithfield).

The Cobblestone. Pubs Dublín

Mi favorito, The Cobblestone. Pubs Dublín

Y hasta aquí esta pequeña ruta por los pubs de Dublín. Muchos otros, como The Brazen Head, O’Donoghue’s, The International o The Duke cayeron de la lista inicial por falta de tiempo. Como es una espinita que no quiero que se enquiste, será cuestión de volver pronto. Además, he regresado de Dublín y de Irlanda en general con la sensación de que he visto mucho pero vivido poco y eso es un síntoma más que evidente de que mi alma viajera se ha quedado con ganas de más. En cualquier caso: Sláinte!

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Las mejores excursiones en Dublín y alrededores en español

Durante tu escapada a Irlanda, aprovecha para realizar alguna de estas actividades en Dublín y alrededores con guías que hablan español. Los viajeros que las han contratado les dan muy buena nota:

Excursiones en Dublín

Tour gratis por Dublín → La mejor forma para empezar a descubrir la ciudad. Apúntate y asegura tu plaza.
Entradas para la Guinness Storehouse → Sin colas, con guía que habla español y con pinta incluida en el Gravity Bar.
Autobús turístico de Dublín → Tres rutas diferentes y múltiples paradas en las que podrás subir y bajar cuantas veces quieras.
Tour privado por Dublín con guía en español → La mejor opción para descubrir Dublín a tu ritmo pudiendo escoger qué quieres ver. Más cómodo imposible.
Tour gratis de misterios y leyendas por Dublín → Secretos, misterios y leyendas para descubrir un Dublín insólito.
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Paseo en barco por Dublín  →Recorre el río Liffey mientras conoces a historia de la ciudad.
Dublin Pass  → La tarjeta turística con la que ahorrarás tiempo y dinero.

Excursiones por Irlanda

Tour por los escenarios de Juego de Tronos  → Con esta excursión desde Dublín descubrirás los escenarios reales de Irlanda del Norte donde se rodó la serie Juego de Tronos: el Bosque Encantado, Invernalia y la morada de los Stark, la abadía de Inch…
Excursión a los impresionantes Acantilados de Moher y Galway  → No podrás decir que has estado en Irlanda si no visitas uno de los paisajes más impresionantes del país. Si solo tienes tiempo de hacer una excursión, te aconsejo que optes por esta que además incluye la visita a Galway, una de mis ciudades favoritas.
Belfast y Museo del Titanic + Calzada del Gigante → Viaja a la capital de Irlanda del Norte para conocer los astilleros, el Titanic Belfast -un museo que repasa la historia del transatlántico más famoso del mundo-, los imprescindibles murales políticos y la espectacular Calzada del Gigante. Reserva esta excursión imprescindible y que no te lo cuenten.

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