Tras asistir al I Encuentro Nacional del Viajero Responsable, que tuvo lugar el pasado fin de semana en León, quiero que Objetivo Viajar sirva de altavoz y se haga eco de los temas que allí se trataron y que se enmarcan dentro del Manifiesto del Viajero Responsable, un decálogo de pautas fundamentales para viajar de manera responsable, elaborado por la Fundación InterMundial y el Instituto de Turismo Responsable.

Por muchas razones. Porque es como yo trato de viajar ahora. Porque forma parte de mi código ético, de mi forma de entender el mundo. Porque desde mi papel de comunicadora especializada en viajes, y como quedó claro en todas las mesas redondas que se desarrollaron en este encuentro, es mi deber difundir este mensaje de responsabilidad a la hora de viajar. Porque urge aplicar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible del planeta. Porque quiero ser un agente del cambio y que tú, viajero, vengas conmigo en esta travesía.

Mi objetivo es mover tu conciencia y que tomes este manual como un modo de vida, como una declaración de principios que se debe tener en cuenta antes de emprender un nuevo viaje, durante la estancia y al volver a casa. Antes, para saber cómo debemos actuar, durante, para llevarlo a la práctica, y después, para saber en qué podemos mejorar. Comenzamos:

Manifiesto del Viajero Responsable: diez pautas a seguir para mejorar el planeta

1. Sé consciente de los riesgos que supone viajar y toma las precauciones necesarias
Investiga, cuando estés planificando tu viaje, las características del destino que quieres conocer y toma las medidas necesarias para tener al día toda la documentación, seguros de viaje o controles médicos que te puedan pedir. Además, sigue en todo momento las recomendaciones de las autoridades locales, sobre todo en caso de emergencias. Comprueba la procedencia de los productos que consumes para evitar cualquier riesgo, sobre todo infecciosos o derivados de reacciones alérgicas o intolerancias.

Certificado de vacunacion. Manifiesto del Viajero Responsable

Visado para Tanzania. Manifiesto del Viajero Responsable

2. Fomenta el desarrollo local del destino, consumiendo productos locales

Apoya el emprendimiento local consumiendo productos o servicios que se produzcan en el destino y cuyos beneficios directos e indirectos sean repartidos transversalmente y favorezcan a los grupos más vulnerables. Asimismo, cuando adquieras cualquier bien o servicio, compra solo lo que realmente necesites y hazlo a un precio justo para no desestabilizar la economía local ni las condiciones de vida de los propietarios o empleados de los negocios locales.

Sensibilidad, respeto y responsabilidad, tres conceptos básicos para un turismo sostenible”Antonio Quinzán, primer Embajador Biosphere-ITR

3. Comparte y aprende sobre tu comunidad de acogida, respetando sus valores y tradiciones

Aprende, siempre que sea posible, sobre los aspectos culturales del destino que visitas (costumbres, gastronomía, idiomas o dialectos, tradiciones, patrimonio…). Asimismo, asegúrate de conocer sus normas sociales para evitar comportamientos que puedan resultar ofensivos o humillantes para tu comunidad de acogida. Del mismo modo, sé un ejemplo de tolerancia, creando oportunidades de aprendizaje mutuo con los locales y otros viajeros, y evita situaciones conflictivas o indeseadas.

Ceremonia del cafe con una familia beduina en Jordania. Manifiesto del Viajero Responsable

Viajemos despacio, conociendo y devolviendo el orgullo a las culturas locales” – Cristina Spínola

Club de Chicas de la escuela Yosefe en Zambia. Manifiesto Viajero Responsable4. Contribuye a la conservación, protección y regeneración de los ecosistemas acuáticos y terrestres del terreno

Disfruta solo de productos, servicios y experiencias que garanticen la explotación sostenible de los recursos acuáticos y terrestres del destino y que respeten el hábitat natural de la fauna y flora autóctona o foránea, evitando el maltrato animal o la destrucción del entorno. De igual modo, adopta una conducta responsable, evitando la generación de residuos, y colabora con los programas de saneamiento y limpieza realizados en el destino para evitar el deterioro de espacios naturales y mantener la biodiversidad.

Fondos marinos. Manifiesto del Viajero Responsable.

5. Respeta la diversidad y no fomentes o participes en actividades discriminatorias

Favorece la eliminación de barreras que limiten la integración de las personas por motivos de género, origen, religión, orientación sexual, situación económica u otra condición; evitando lenguajes sexistas, comentarios ofensivos o el uso de etiquetas que contribuyan a estereotipar negativamente a estos colectivos. Igualmente, facilita el acceso y la igualdad de oportunidades a aquellos que tengan necesidades diferentes en cuestiones de movilidad y comunicación, respetando los espacios o servicios destinados para su uso.

 En cada viaje, cada pequeño gesto puede marcar una revolución

6. Consume de forma responsable y participa en la gestión sostenible de los recursos

Elige productos, servicios o experiencias que garanticen la gestión y el uso inteligente y eficiente de los recursos hídricos y energéticos, consumiendo los que generen menor impacto en el medio y puedan ser reciclables o reutilizables. Evita el consumo excesivo o derrochador del agua y opta, siempre que puedas, por transportes con reducidas o nulas emisiones contaminantes. Igualmente, calcula tu huella de carbono y compénsala en la medida de lo posible.

Navegando por el rio Zambeze

7. Favorece la sostenibilidad del patrimonio y de las infraestructuras del destino

Presta especial atención en reconocer cómo está gestionado el destino y las infraestructuras que lo componen (edificios, transportes, viviendas, espacios públicos…) para que tu visita no suponga una alteración en la vida local. Además, contribuye a la conservación de los atractivos turísticos, respetando las normas y los accesos diseñados para su preservación y protección.

El uso de botellas de agua de vidrio, en lugar de plástico o la utilización de transporte público en vez de alquilar un coche supone un gran avance. Tenemos que cambiar el chip y que nuestro paso por el mundo, ya sea cercano o lejano, deje la menor huella posible”Rebeca Serna

8. Elige productos, servicios o experiencias que potencien la sostenibilidad del destino a través del I+D+i

Prioriza aquellos productos, servicios o experiencias que, siempre que sea posible, incorporen nuevas tecnologías y métodos innovadores que contribuyan a la sostenibilidad del destino a través del ahorro o mejor uso de los recursos, la información o la capacidad de comunicación.

9. Fomenta condiciones laborales dignas y justas que respeten los derechos de lelos trabajadores

Verifica que los productos o servicios que consumes se han producido en condiciones laborales dignas y justas que integren a la población local o en riesgo de exclusión social y que eviten la explotación sexual o infantil, el maltrato animal o la insalubridad, entre otros. De igual modo, trata de forma respetuosa a todos los trabajadores, tanto los de las empresas del destino al que viajas como los de tu propia comunidad.

Joyas fabricadas con trampas para animales. Manifiesto Viajero Responsable

10. Únete al manifiesto del viajero responsable y compártelo, pues la responsabilidad es compartida

Apoya las iniciativas y programas que fomenten el intercambio de experiencias y buenas prácticas que favorezcan la paz; participando activamente en las redes, asociaciones, actividades y alianzas que promuevan el desarrollo sostenible. Comienza adhiriéndote al Manifiesto del Viajero Responsable, realizando acciones sostenibles y haciendo partícipe de tu compromiso a los demás.

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Informado quedas. Cada nueva escapada, cada nuevo horizonte y cada aventura no sólo nos transforman a nosotros, también pueden cambiar el mundo. Así que permíteme insistir: súmate al mayor de los viajes, como persona y como viajero, y difunde estos mensajes. Nuestro planeta y sus gentes se lo merecen y bastante los hemos decepcionado hasta la fecha. ¿No te parece?

Mi pasado irresponsable. Mis huellas por el mundo

Durante el Encuentro Nacional del Viajero Responsable, una de las muchas reflexiones que me tocaron por dentro fue la que nos regaló Rebeca Serna: “No hay tantos turistas irresponsables sino poco informados“. Y es que, antes de empezar a tomar consciencia de que mi forma de viajar también impactaba en el medio natural, económico y social de los destinos que visitaba, yo era uno de ellos. Una viajera irresponsable, una viajera desinformada.

Por eso visité zoológicos, asistí a espectáculos de delfines e incluso llegué a sentir el tacto rugoso de una estrella de mar. También me embarqué en safaris náuticos sin preguntarme antes cómo trabajaba la empresa que contrataba, me llevé una piedrecita del Machu Pichu pensando que solo era un acto inocente, malgasté agua, robé fotos y el término huella de carbono no formaba parte de mi vocabulario.

Ahora, a fuerza de investigar, de ver documentales y de seguir el ejemplo de gente como Carla Llamas y su proyecto #ViajarsinPlástico, esa viajera que fui ya no es la viajera que soy. Por eso sé que, parafraseando a Marta Goikoetxea, hoy soy un poco más responsable que ayer pero menos que mañana. Porque pienso seguir aprendiendo, modificar mis conductas y recordar que cada gesto cuenta. Porque quiero seguir contemplando preciosos amaneceres e increíbles atardeceres que me recuerden que aún siendo tan pequeña debo y tengo mucho por hacer.

Nota: Este encuentro se enmarcó en la reciente proclamación de León como destino sostenible (Biosphere Destination) por parte del Instituto de Turismo Responsable.