Durante mi blog tour por Forlì-Cesena tuve ocasión de disfrutar plenamente de la gastronomía de esta provincia italiana. No podía ser de otra manera teniendo en cuenta que el leitmotiv de esta convocatoria era el buen vivir… ¿O es que acaso alguien duda que rendirse a los placeres de la buena mesa no forma parte de la esencia de vivir bien?

He de confesar que si no he ganado algún kilo de más en este viaje ha sido porque nuestro apretado programa nos tenía todo el día arriba y abajo. Porque comer, he comido y mucho. Desde siempre me ha encantado la cocina italiana y tras estos días en Forlì-Cesena, solo puedo decir que aún me gusta más. De hecho, los únicos “souvenirs” que me he traído de vuelta han sido queso y vino.

Comida en el agroturismo Castrum Sagliani. Cesena. Italia

Además, y aquí debo felicitar a los organizadores del #buonvivere blog tour por tener muy claro que el viajero del siglo XXI lo que busca son experiencias, no nos asomamos a la gastronomía de esta zona como meras espectadoras sino que literalmente nos manchamos las manos vendimiando y participando en la elaboración de algunas de sus especialidades típicas.

¿Me acompañas en este recorrido enogastronómico?

PIADINA

En ningún menú puede faltar la piadina romagnola, el producto más famoso de esta provincia. Un exquisito pan, elaborado con harina de trigo, que ya se consumía en la época de los romanos. Nosotras aprendimos a cocinarla en el taller que nos prepararon en la Trattoria Montepaolo de Dovadola. Aquí te dejo la receta del chef Franco Gamberini por si te animas.

Piadina y embutidos. Trattoria Montepaolo. Dovadola. Italia

Ingredientes:

Harina de trigo (1 kilo.). Manteca de cerdo (200 g.).

Leche (200 g.). Agua (320 g.). Sal (20 g.). Levadura en polvo (30 g.)

Come si fa? Coloca la harina en una superficie de trabajo lisa. Abre un hueco en el centro y añade la manteca de cerdo, la leche, la sal y la levadura en polvo. Mézclalo todo con los dedos, añadiendo agua tibia hasta crear una masa suave e uniforme, y déjala reposar durante 30 minutos. A continuación, divide la masa en porciones de unos 200 gramos cada una y estíralas con un rodillo hasta conseguir un grosor de 1 cm. Pínchalas con un tenedor y cocínalas en una sartén antiadherente por ambos lados hasta que las burbujas de la masa estén bien tostadas. ¡Listas! Córtalas en porciones y cómetelas como prefieras, rellenas o como acompañamiento de quesos y embutidos. Si quieres, también puedes freír la masa en aceite bien caliente. ¡Buon appetito!

En la cocina de laTrattoria Montepaolo con el chef Franco Gamberini. Dovadola. Italia

Piadina frita.Trattoria Montepaolo. Dovadola. Italia

PASTAS: PASSATELLI Y TAGLIATELLE

Mamma mia… ¡La pasta! Da igual si es seca o fresca. Soy una incondicional de la pasta italiana. Gnocchi, spaghetti, penne, fetuccini, ravioli, lasagne, tortellini… En Emilia-Romagna la preparan de mil formas pero, sin duda, me quedo con sus dos especialidades más típicas: los passatelli y las tagliatelle.

Los passatelli es una sencilla y sabrosa sopa con pasta que tradicionalmente preparaban los campesinos de esta zona para calmar el hambre en los fríos días de invierno. Sus característicos fideos gordos se elaboran con pan rallado, queso parmesano, huevo, nuez moscada, ralladura de limón y caldo de pollo. En la Trattoria Montepaolo probamos su receta de passatelli su crema di porro e formaggio di fossa. ¡Una delicia! También pudimos degustar otra de sus especialidades: las tagliatelle al ragu di Chianina.

Passatelli. Trattoria Montepaolo. Dovadola. Italia

Tagliatelle. Trattoria Montepaolo. Dovadola. Italia

QUESOS

Los que me conocen ya saben que lo mío con el queso es puro vicio y que no me resisto a probarlo en cualquiera de sus presentaciones. Durante estos días en Italia he probado tres que me han dejado un fantástico sabor de boca: el squacquerone, el formaggio di fossa y el que para mí es el rey de los quesos italianos, el parmigiano reggiano.

El squacquerone di Romagna es un queso fresco y cremoso que suele tomarse como acompañamiento de la piadina. Su origen es muy antiguo y también está vinculado al mundo rural. La leche de vaca que se utiliza para su producción proviene exclusivamente de las explotaciones situadas dentro de los Apeninos romañolos. Otra especialidad local es el formaggio di fossa, que pede ser de pura leche de oveja o una mezcla de leche de oveja y vaca. Su nombre hace referencia a su proceso de elaboración ya que se deja madurar durante tres meses en una especie de cuevas excavadas en la tierra. Las especiales condiciones de temperatura y humedad de estas “fossas” le proporcionan un sabor picante y un fuerte aroma.

Squacquerone di Romagna

Parmigiano Reggiano

Por último, déjame hablarte de una de las joyas de la gastronomía italiana, el parmigiano reggiano. Un queso curado, amparado en la D.O. Parmigiano-Reggiano, de inconfundible sabor y olor, que se elabora como hace ocho siglos, de forma natural y artesanal. En pequeñas porciones, rallado sobre platos de pasta y ensaladas, regado con aceite de oliva o vinagre balsámico de Módena… Cualquier opción es válida cuando se trata de un buen parmigiano.

VINOS

Italia, la antigua “Enotria” (tierra de vinos) griega, es uno de los principales productores de uva del mundo. Emilia-Romagna es solo una de sus 20 regiones vinícolas. En esta zona, limitada al norte por el Po y al oeste por los Apeninos, bajo la influencia climática del Adriático, las cepas más cultivadas son la albana, la sangiovese y la trebbiano. Para acercarnos a la cultura del vino, tan arraigada en estas tierras, los organizadores del #buonvivere nos prepararon sendas visitas a dos bodegas de Forlì-Cesena: Altavita y Tenuta Masselina.

Viñedos de Altavita. Cesena. Italia

El paisaje que rodeada a las bodegas Altavita es una preciosidad. 20 hectáreas de viñas, olivares y frutales que dominan el horizonte, entre las primeras colinas de Cesena y y Sorrivoli. El entono ideal para el cultivo de las uvas sangiovese y albana. Recuerdo con especial cariño esta visita porque aquí pudimos participar en el proceso de la vendimia, seleccionando a mano cada uno de los racimos. Una tarea laboriosa, cansada, pero muy gratificante ya que el año que viene el fruto de mi trabajo estará listo para ser degustado. De entre todos los vinos que probamos en la cata posterior a la vendimia, me quedo con el Tempora 2007 Reserva, un Sangiovese extraordinario.

Una tarde de vendimia en los viñedos de Altavita. Cesena. Italia

Evoca y Tempora, dos exquisitos Sangioveses de las bodegas Altavita. Cesena. Italia

Por su parte, la visita a los viñedos de Tenuta Masselina fue un auténtico paseo por las nubes. El día amaneció nublado y la bruma del cercano Adriático cubría el hermoso paisaje que discurre entre las llanuras de Imola y Faenza. En esta bodega, además de producir excelentes caldos como el 147 (100% Chardonnay) o el 138 (100% Sangiovese), elaboran el denominado Vino delle Anfore, un vino que, según nos explicaron, nace de la unión entre la tierra, el hombre, el arte y la cultura de la antigua Romagna. ¿Su principal característica? Su fermentación se realiza en barriles de terracota.

Viñedos de Tenuta Masselina. Italia

Vinos de Tenuta Masselina. Italia

Ánforas de Tenuta Masselina

CAFÉ

En Italia, un café solo o espresso es mucho más que una pequeña taza de café fuerte. Es todo un arte. Uno de sus símbolos gastronómicos más importantes. Para conocer todos los secretos que se esconden detrás de un buen espresso, visitamos las instalaciones de la empresa Torrefazione Estados Cafè en Forlí. El procesamiento, el tostado, el mezclado, la forma de prepararlo, la correcta actuación del camarero… Cada detalle suma y cuenta para conseguir un auténtico espresso italiano.

Un espresso en Estados Cafè

Nota: Este post forma parte de mi viaje por la provincia de Forlì-Cesena durante el Buonvivere Blog Tour, organizado por la Settimana del Buon Vivere en colaboración con 21grammy.