Durante los días que pasamos descubriendo los mil y un encantos de Estambul nos alojamos en el Hotel Adamar. No era ni mucho menos la opción más económica que encontramos, pero su privilegiada ubicación, su promesa de contar con unas espectaculares vistas de la ciudad y las buenas críticas que leímos de otros viajeros hicieron que finalmente nos decidiéramos por este pequeño gran hotel.

Hotel Adamar. Estambul

Este cuatro estrellas, situado en un edificio histórico de 1.905, se encuentra en pleno corazón del barrio de Sultanahmet donde se concentran buena parte de los principales atractivos de esta metrópoli turca. Para que te hagas una idea de lo cómodo que es recorrer desde este hotel el viejo Estambul a pie, te doy varios ejemplos. Está en la misma calle que las imprescindibles Cisternas Yerebatan, a 100 metros de Santa Sofía y la Mezquita Azul y a unos 400 metros del Gran Bazar. Las comunicaciones también son muy buenas ya que la parada de tranvía de Sultanahmet (T1 Bağcılar-Kabataş) está a apenas cinco minutos.

Desmontando el Hotel Adamar

Lo primero que me llamó la atención de este hotel es que desde el primer momento hacen gala de una esmerada filosofía de servicio al cliente. Te dan todo tipo de información turística sin tratar de venderte nada que no hayas contratado y realmente se desviven por hacer tu estancia lo más agradable posible. ¿Un detalle? Pregunté dónde comprar la tarjeta de transporte Istanbulkart -válida para viajar en metro, ferry, autobús, tranvía y funicular- y un miembro del staff me facilitó la suya. Antes de partir, cuando quise devolvérsela, me la regaló a modo de souvenir.

Pero esta no fue la única deferencia que tuvieron con nosotros. Cuando llegamos a nuestra habitación comprobamos que era realmente pequeña y pedí con la mejor de mis sonrisas si era posible que nos dieran otra más grande. Esa noche fue imposible pero a la mañana siguiente trasladaron nuestro equipaje a una habitación superior sin que ello repercutiese en la factura.

Hablando de las habitaciones, aunque cada una es de un tamaño, color y distribución diferente, todas tienen en común una decoración minimalista y de vanguardia salpicada de guiños orientales. Están equipadas con aire acondicionado/calefacción, escritorio, teléfono, minibar, caja fuerte, baño completo con amenities, televisor de plasma vía satélite y con algo que apreciamos mucho cuando estamos fuera de casa: conexión Wi-Fi gratuita. Lo mejor, sin duda, la comodidad de su enorme cama y la suavidad de sus sábanas.

Habitación 102. Hotel Adamar, Estambul

Otra imagen de nuestra habitación en el hotel Adamar de Estambul

Al tratarse de un hotel pequeño, el espacio está aprovechado al máximo pero con mucho acierto. Prueba de ello es la recepción, un coqueto ambiente que reúne tres servicios en un solo lugar: lobby, ciber corner -también gratuito- y cafetería.

Recepción del hotel Adamar. Estambul

Ciber corner. Hotel Adamar. Estambul

Pero vayamos con la joya de la corona del Adamar: su restaurante panorámico. No me extraña que aparezca recomendado en tantos artículos sobre Estambul para pasar una velada romántica contemplando a través de sus grandes ventanales la cúpula de Santa Sofía, los minaretes de la Mezquita Azul o el Mar de Mármara. Nosotros no llegamos a utilizar su servicio de restauración pero pregunté a otros huéspedes que sí lo hicieron y me comentaron que les gustó mucho su combinación de platos internacionales y cocina al más puro estilo otomano -en especial, sus cazuelitas turcas.

Buffet de desayuno. Hotel Adamar. Estambul

Restaurante panorámico Hotel Adamar. Estambul

Lo que sí hicimos fue desayunar cada mañana con la ciudad a nuestros pies. Embutidos, dulces, cereales, tortillas y crepes al gusto recién hechas… Luego llegaba mi gran momento. Degustar los últimos sorbos del café, cigarro en mano, en su espectacular terraza al tiempo que la ciudad empezaba a despertarse. No sé el tiempo que pasé recorriendo con la mirada cada detalle de Santa Sofía ni las veces que gire sobre mí misma para sellar en mi retina una de las panorámicas más hermosas que he visto en mi vida.

Contemplando la belleza de Santa Sofía desde la terraza del hotel Adamar. Estambul

La Mezquita Azul desde la terraza del hotel Adamar. Estambul

Terraza del hotel Adamar. Estambul

Tanto de día como de noche. Y es que por muy agotados que llegásemos tras las jornadas maratonianas recorriendo la ciudad, resultaba imposible ir a descansar sin volver a sentir de nuevo la magia de este impresionante mirador que nos permitía jugar a descifrar el skyline de Estambul desde la mejor de las perspectivas. La Torre Gálata, el Palacio Topkapi, el Puente del Bósforo iluminado… Si a pie de calle la que fue capital de tres imperios no defrauda, imagínate desde las alturas.

Santa Sofía desde la terraza del hotel Adamar. Estambul

El Puente del Bósforo desde la terraza del hotel Adamar. Estambul

Y hasta aquí esta reseña del hotel Adamar, un alojamiento que te recomiendo por su ubicación, su amable personal -algunos hablan español- y, sobre todo, por su espectacular terraza. Si puedes permitirte un pequeño lujo, no lo dudes. Merece la pena y más en una ciudad como Estambul.

Ficha del Hotel Adamar

Dirección: Hotel Adamar. Yerebatan Cad. No. 37. Sultanahmet. Estambul. Web: www.adamarhotel.com

Teléfono: +90 212 511 19 37

Categoría: 4 estrellas.

Nº de habitaciones: 25. Tipos de habitación: individual, doble, triple, doble Deluxe (1 o 2 camas) y familiar.

Fachada hotel Adamar. Estambul

Servicios: Ascensor. Restaurante panorámico. Bar-cafetería. Staff multilingüe. Servicio de habitaciones 24 horas. Lavandería y tintorería. Cambio de moneda. Consigna de maletas. Alquiler de coches. Información turística. Servicio de traslado desde y al aeropuerto. Contratación de excursiones dentro y fuera de Estambul. Conexión Wi-Fi gratuita en todas las instalaciones del hotel.

Precio de la habitación en marzo: 135€ por noche (desayuno e IVA incluido). Check-in 13h., check-out 12h.

A tener en cuenta:

Si la reserva se realiza a través de su web para estancias de 3 o más noches, te recogen de forma gratuita en el aeropuerto de Ataturk con coche privado. A partir de 6 noches está incluida la ida y vuelta. También proporcionan un servicio de traslado privado al aeropuerto de Sabina Gorken por 60€, aunque encontrarás tarifas mucho más asequibles en otros hoteles que ofrecen coches compartidos a un precio de 12€ por persona.

Las habitaciones que terminan en 1 son las más pequeñas y las que acaban en 2 las mejores puesto que ocupan el chaflán del edificio y además son muy luminosas. Tenlo presente a la hora de reservar.