Una potente experiencia que no deja indiferente. Así es el EPIC, el Museo de la Emigración Irlandesa, un viaje interactivo a través de las luces y sombras de la diáspora irlandesa, que ya se ha convertido en el nuevo must-see de Dublín.

EPIC, el Museo de la Emigracion Irlandesa

Los argumentos que respaldan su estatus de imprescindible no admiten discusión. El EPIC sorprende, entretiene y te sacude por dentro. Y lo mejor de todo es que lo consigue con un discurso que fluye sin azúcar que endulce los hechos, sin apelar a la fibra sensible del visitante. Al contrario, el nuevo icono cultural de Dublín muestra la historia de los emigrantes irlandeses al desnudo, dejando que los polizones que se embarquen en ella breguen con sus emociones.

EPIC, el Museo de la Emigracion Irlandesa de Dublin

EPIC, el Museo de la Emigración Irlandesa

El EPIC es el sueño hecho realidad del ex presidente y CEO de Coca-Cola Neville Isdell, un emigrante que al regresar decidió crear un espacio que enmarcara este capítulo tan fundamental de la historia de Irlanda. El lugar elegido, las preciosas bóvedas del CHQ, un edificio georgiano de 1820 situado en el muelle del que toma su nombre, el Custom House Quay. Todo un guiño a los Docklands y a un río que en su día vio zarpar a muchos de los que dejaron la isla.

EPIC, el Museo de la Emigracion Irlandesa de Dublin

En una fría tarde de invierno de 1945, con diez años, navegué con mis padres de Belfast a Liverpool en nuestra ruta hacia África.
Salí de Irlanda, pero Irlanda nunca me dejó – Neville Isdell

El resultado está a la altura de su nominación al premio ‘Museo Europeo del Año 2018’ porque el concepto, ideado por Event Communications -el mismo equipo que diseñó el galardonado Titanic Belfast-, funciona de principio a fin. Y es que no solo aporta una fascinante perspectiva de la emigración irlandesa, sino que, además, la expone desde un enfoque cien por cien interactivo que resulta muy atractivo.

La experiencia EPIC: toca, mira, escucha y, si te animas, baila

Pantallas táctiles, módulos audiovisuales, cuernos de gramófono que esconden piezas musicales, libros con voz, huellas que enseñan a bailar, postales virtuales lanzadas a la nube, pasaportes que certifican la visita… Gracias a la tecnología, las historias del EPIC cobran vida y nos invitan a participar desde el primer momento consiguiendo así su objetivo: crear una experiencia museística realmente novedosa.

EPIC, el Museo de la Emigracion Irlandesa de Dublin

EPIC, el Museo de la Emigracion Irlandesa de Dublin

De este modo, el diálogo informativo se distribuye en 20 galerías temáticas que dan respuesta a las causas de este fenómeno migratorio, reflejan la influencia que los emigrantes ejercieron en el mundo, y ponen de relieve los vínculos culturales que existen entre la actual comunidad de la diáspora -aproximadamente unos 70 millones de personas- y la Irlanda de hoy en día.

EPIC, el Museo de la Emigracion Irlandesa de Dublin

El mundo del arte, la ciencia, la política, el deporte… Todos los aspectos relacionados con la emigración están presentes en esta travesía en la que la música, probablemente la aportación irlandesa más influyente, ocupa un lugar destacado. Una galería en la que las antiguas melodías de los arpitas irlandeses comparten espacio con temas de James Morrison o Michael Coleman, vinilos de Phil Lynott o The Pogues, y danzas tradicionales que se popularizaron gracias a espectáculos como Riverdance.

EPIC, el Museo de la Emigracion Irlandesa de Dublin

 

10 millones de viajes épicos: cientos de historias de éxito y desesperación, de aventura y supervivencia

La vanguardista experiencia del EPIC explora los trágicos y apasionantes viajes de los 10 millones de personas que han abandonado Irlanda en los últimos 1500 años. Un largo periplo que navega entre capítulos de supervivencia, exilio, triunfos y oportunidades, y que compone una visión de 360º de la historia de la diáspora irlandesa.

Las opresivas leyes que obligaron a los irlandeses a emigrar y que discriminaban a las mujeres, los excluyentes códigos católicos que en su día afectaron de lleno a la comunidad LGBTQI de un país que acabó siendo el primero en legalizar el matrimonio gay… Y el mayor desastre del siglo XIX en Europa: el éxodo de An Gorta Mór, la Gran Hambruna.

EPIC, el Museo de la Emigracion Irlandesa de Dublin

EPIC, el Museo de la Emigracion Irlandesa de Dublin

En la década de 1840, la mayoría de la población de Irlanda era pobre y se alimentaba básicamente de patatas hasta que, en 1845, una plaga asoló la cosecha cambiando la historia de Irlanda para siempre. Como resultado, alrededor de un millón de personas murieron por inanición o por enfermedades derivadas, y más de un millón de personas huyeron.

EPIC, el Museo de la Emigracion Irlandesa de Dublin

Durante este aciago período, la noche antes de partir se despedía a los obligados emigrantes con una velada de oraciones, música y baile conocida como la estela estadounidense ya que el destino de la mayoría eran los puertos de Nueva York y Boston. Salir del país generalmente suponía una despedida para siempre porque muy pocos volvían a casa. Una estrofa de la letra de Thousands Are Sailing relata este momento de dolor, miedo y esperanza:

The night before leaving, they are bidding goodbye
and early next morning, their heart gives a sigh
they do kiss their mothers, and then they do say
farewell dear old father, we now must away

EPIC, el Museo de la Emigracion Irlandesa de Dublin

El CHQ también alberga el Centro de Historia Familiar de Irlanda (Irish Family History Centre), un puntero centro de genealogía en el que los visitantes pueden explorar sus raíces irlandesas gracias al ADN.

Museo EPIC: la diáspora irlandesa con nombres y apellidos

El guión de este libro, abierto al pasado, al presente y al futuro de Irlanda, es un potente megáfono que da voz a más de 300 vidas. Triunfadores y héroes sin gloria que acabaron varados lejos de casa, científicos, revolucionarios, deportistas, piratas con nombre de mujer… Historias extraordinarias que arañan el corazón, roban sonrisas y provocan sorpresa.

Como deshilvanar tantas experiencias resultaría titánico hasta para la tribu de los Tuatha Dé Danann, te muestro cuatro ejemplos que componen esta gran historia de historias:

Che Guevara, o, mejor dicho, Ernesto Guevara Lynch. Su segundo apellido evidencia su linaje irlandés ya que sus antepasados pertenecieron a dos de las principales tribus de Galway. Su familia huyó a Argentina durante la época de Cromwell, y el resto, nunca mejor dicho, es historia. Una curiosidad: su célebre grabado bicolor, que acabó siendo un icono de la cultura pop, lo creó el artista irlandés Jim Fitzpatrick a partir de la foto que Alberto Korda le hizo en Cuba en 1960.

Margaret Ann Bulkley, más conocida como el Dr. James Barry. Una irlandesa que se hizo pasar por hombre para poder estudiar medicina y que acabó siendo el cirujano más famoso del XIX por realizar la primera cesárea en África en la que madre e hija sobrevivieron. Durante décadas, el doctor Barry insistió en que cuando falleciera no le examinaran y que le enterraran con la ropa que llevara. Su deseo no se respetó y fue tras su muerte, en 1865, cuando se descubrió que la primera doctora de la historia de las islas era una mujer.

Mychal Judge, un sacerdote católico oriundo de Leitrim que dedicó su vida a atender a los más desfavorecidos de Nueva York. Durante el 11-S y tras el impacto en la primera torre, corrió hasta allí para ayudar a los heridos. Desgraciadamente, Judge, capellán del cuerpo de bomberos, falleció al ser alcanzado por el derrumbe de la segunda torre. Su cuerpo fue el primero que identificaron aquel día entre los escombros de las Torres Gemelas.

EPIC, el Museo de la Emigracion Irlandesa de Dublin

Anne Ni Cormac (Anne Bonny). Hija ilegítima de un abogado de Cork -que acabó en Carolina del Sur para esquivar la estricta moral de la época-, esta feroz pelirroja pasó a la historia por ser, junto a su compañera Mary Read, las dos únicas mujeres que fueron declaradas culpables de piratería en el siglo XVIII. De hecho, fueron las únicas que le plantaron cara a la armada británica cuando capturaron su barco. Ríete de Jack Sparrow.

Grace Kelly, JFK, Barack Obama, Mother Jones, rostros menos conocidos que cambiaron el mundo, gentes que sobrevivieron a todo tipo de adversidades… La cara y la cruz de la emigración irlandesa en el EPIC, la excusa perfecta para conocer o volver a la atractiva capital de la República de Irlanda.

Horario y tarifas del EPIC, el Museo de la Emigración Irlandesa

Dirección: CHQ Custom House Quay. Dublín

Horario:

  • Abierto todos los días de 10 a 18.45 h. Última admisión: 17h.

Tarifas: 

    • Adultos:14€. Mayores de 65 años y estudiantes: 12€.
    • Niños entre 6 y 15 años: 7€. Menores de 5 años: gratis.
    • Pack familiar 2 adultos y 2 niños: 35€.
    • Entrada combinada EPIC + Irish Family History Centre: 24€.
    • Audioguía en español: 1€.

Visitas guiadas:

  • A diario a las 11 y a las 14h. Aforo máximo: 20 personas. Las plazas se asignan por orden de llegada. Duración: 60 minutos. Al finalizar el recorrido, se puede seguir explorando el museo por libre.

Accesibilidad: Tanto el EPIC como el Irish Family History Centre y el CHQ son totalmente accesibles en silla de ruedas. Entrada gratuita para los acompañantes.

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* Nota: Este artículo se enmarca en el viaje de prensa que realicé a Dublín el pasado diciembre con Turismo de Irlanda.

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