Si Marruecos es un país que engancha, Marrakech no le va a la zaga. Si sabes seguirle el juego a esta ciudad imperial descubrirás un cóctel de olores, sabores, sonidos e imágenes que, probablemente, te acabe atrapando. Una bomba de relojería para los sentidos que discurre entre sus animados zocos y en preciosos rincones donde el orden no se pierde entre el caos, donde el salvaje tráfico da un respiro al viajero. A mí logró fascinarme y de ahí nace esta guía con información y consejos. ¿Mi objetivo? Lograr que te fijes en este destino y ayudarte a planificar tu viaje a esta perla africana situada a los pies del Atlas. Comenzamos.

Minarete de la Kutubia. Marrakech

REQUISITOS DE ENTRADA

Como el resto de los ciudadanos de la Unión Europea, solo tienes que tener el pasaporte en regla con una validez mínima de seis meses a partir de la fecha de entrada. No es necesario visado y puedes permanecer en el país durante noventa días.

Pasaporte sello Marrakech

SANIDAD

Aunque no es obligatoria ninguna vacuna para viajar a Marrakeck, la OMS recomienda estar vacunado contra la difteria, tétano, sarampión, paperas, rubeola y polio, y sobre todo, contra la hepatitis A y B, la fiebre tifoidea y la rabia. Para más información, visita la web del Ministerio de Sanidad.

No olvides llevar contigo un botiquín básico con analgésicos, antihistamínicos, laxantes, antidiarréicos, antiinflamatorios, pomada antibacteriana, protectores estomacales, materiales de cura y crema solar. Para evitar problemas, bebe agua embotellada y fíjate bien en el aspecto de la comida que compres en los puestos de la calle.

SEGURIDAD

Marruecos está considerado uno de los países africanos más seguros y viajar a Marrakech no supone ningún problema si se observan las normas de precaución básicas: estar siempre pendiente de los objetos personales, evitar malentendidos con la población…

Basándome en mi experiencia, puedo decirte que paseé bien entrada la noche por las calles más alejadas de la medina y el único peligro real que tuve que afrontar fue no acabar atropellada por las motos y carros que encontré en el camino.

Plaza Yamaa el-Fna. Marrakech

Eso sí, hay que tener especial cuidado con los guías no oficiales que te presionarán para “ayudarte”. Para librarte de ellos, lo mejor es rechazar sus servicios educadamente y dar la impresión de que sabes a dónde vas. Recuerda que aquí, como en cualquier otro rincón del planeta, ganarás más con una sonrisa que con una actitud negativa. Si la cosa se complica, usa la palabra “police”. Te dejarán en paz ante la posibilidad de enfrentarse a una gran multa de la policía turística.

En cualquier caso, para confirmar la situación actual, te recomiendo que antes de viajar al país consultes las recomendaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores y te inscribas en su registro de viajeros para que puedas ser localizado y asistido en caso de emergencia.

IDIOMA

El idioma oficial es el árabe, concretamente el llamado árabe marroquí. Al ser una ciudad muy turística podrás comunicarte sin demasiados problemas en francés, inglés y en español ya que muchos vendedores lo chapurrean que da gusto. Para romper el hielo con los locales y de paso aumentar tu cultura viajera, nada mejor que aprender algunas expresiones:

Hola: Ahalan . Adiós: Ma’a ssalama.

: Naam. No: Lá. De acuerdo: Muwáfiq.

Por favor: Min fadlik. Gracias: Shukran. Perdón: Ismahlí.

¿Cuánto cuesta? Kam/Chhal. No entiendo: Lá afhham.

Me llamo: Smiy-ti. ¿Dónde está…? Feen kayn…?

Cerveza: Birra. Vino: Khamr. Pescado: Hut. Pollo: Farooj. Carne: Lehem.  Ternera: Baqree. Sopa: Shorba.

MONEDA, TARJETAS DE CRÉDITO Y PROPINAS

La moneda marroquí es el dirham (MAD) que se divide en 100 céntimos. Hay billetes de 20, 50, 100 y 200 dirhams. Las monedas son de 1, 2, 5 y 10 dirhams, y de 10, 20 y 50 céntimos. En este conversor de divisas puedes ver cómo está el de cambio. A fecha de hoy, 1 € equivale a 10.6 MAD.

Dirhams marroquíes

Lo ideal es cambiar algo de dinero en el mismo aeropuerto para poder desplazarte al centro de la ciudad. Una vez allí muchos viajeros recomiendan la casa de cambio del Hôtel Ali (Rue Moulay Ismaïl). No tiene pérdida, está en la misma medina, justo antes de llegar a la plaza Yamaa el-Fna. Trata de hacerte con billetes de 20 MAD, son los más prácticos.

Casa de cambio Hôtel Ali. Marrakech

Respecto a las tarjetas de crédito, MasterCard y Visa son las más aceptadas. ¿Propinas? No estás obligado a darlas pero, créeme, te facilitarán mucho la vida. Hay que tener en cuenta que en Marruecos los salarios son muy bajos así que trata de redondear la carrera del taxi, no te olvides de los camareros y deja un 10% de la cuenta en los restaurantes si el servicio lo merece.

ELECTRICIDAD

La corriente es de 220 voltios y los enchufes son iguales que en España.

VOLAR A MARRAKECH Y TRASLADOS AL CENTRO DE LA CIUDAD

Además de Royal Air Maroc (la aerolínea nacional de Marruecos) o Iberia, hay compañías low-cost como Ryanair que tienen vuelos directos desde España a precios muy competitivos. ¿Un ejemplo? En enero, la ida y vuelta para dos pasajeros salió por 99€.

Aeropuerto de Marrakech Menara

El aeropuerto de Marrakech Menara está situado a 6 km al suroeste de la ciudad. La forma más cómoda para llegar al centro es coger un taxi. El trayecto desde/hacia el aeropuerto ronda los 80 MAD aproximadamente en horario diurno y unos 100 MAD de noche. Otras opciones más económicas son tomar el autobús nº 19 de la compañía Alsa que por unos 2€ te llevará hasta las inmediaciones de Yamaa el-Fna, o el autobús local nº 11 que también llega a la plaza más famosa de Marrakech. Su precio: menos de 50 céntimos al cambio.

DESPLAZARTE POR MARRAKECH 

Marrakech es una ciudad que básicamente recorrerás a pie ya que sus principales atracciones se concentran en la medina donde está prácticamente prohibida las circulación de coches. No obstante, para llegar a lugares más alejados como el Jardín Majorelle o los jardines de la Menara los taxis resultan muy útiles.

Los taxis de color beige, denominados petits taxis, llevan taxímetro y una carrera de día suele costar entre 10 y 20 MAD. Si le taxímetro está estropeado, te tocará pactar con el conductor el precio del trayecto.

Petit taxi en Marrakech

Si quieres salir de los límites urbanos o vais más de tres pasajeros, tendréis que coger un grand taxi. Estos Mercedes no suelen llevar taxímetro pero sus tarifas “a priori” son fijas.

Teniendo en cuenta el precio de los taxis, coger un autobús no merece mucho la pena porque además suelen ir hasta la bandera. De todos modos, las líneas 1, 3, 4, 10, 11, 12 y 18 son las mejores para llegar a Guéliz, Majorelle o la Menara.

Si vas mal de tiempo y te interesa una visita rápida a la ciudad, otra opción es subirte al autobús turístico que recorre los principales monumentos de la ciudad en dos itinerarios: el tour histórico y el tour oasis.

¿Qué tal un paseo en calesa? Yo lo probé y resultó muy divertido tras el paso obligado del regateo, claro. Las encontrarás en Place Foucald, al lado de la plaza Yamaa el-Fna. Su tarifa “oficial”, aunque variará según a quien preguntes, va desde 120 MAD por una hora a unos 30 MAD por un recorrido corto por la medina.

Calesa en Marrakech

ALOJARSE EN MARRAKECH

¿Me alojo dentro o fuera de la medina? Para mí la decisión es clara: en el corazón de la vieja Marrakech, ese caótico laberinto de callejuelas donde los riads son los auténticos protagonistas. Estos antiguos palacios y pequeñas residencias privadas que se organizan alrededor de un gran patio central son muy apreciados por los viajeros ya que fusionan el arte de vivir a la oriental con el confort occidental. Igual que pasa con los hoteles, encontrarás riads de todos los precios. ¿Algunas sugerencias? Riad Noir d’Ivoire, Palais Sebban, Les Jardins de Mouassine, Riad Magellan, L’Orangeraie… Webs como Marrakech Riads o Marrakech-Médina pueden servirte de inspiración para encontrar el riad que buscas.

Hotel Royal Mansour. Marrakech

En mi próxima visita quiero hospedarme en uno de ellos ya que en mi primera inmersión en esta fascinante y atractiva ciudad me alojé en dos hoteles. El primero de ellos fue Les Deux Tours, un sueño oriental ubicado en el palmeral de Marrakech. El segundo, el Royal Mansour, un lujoso y tranquilo enclave situado dentro de la medina pero alejado de la frenética y ruidosa vida que discurre más allá de sus muros, formado por 53 riads independientes.

DÓNDE COMER EN MARRAKECH

Platos tradicionales como la tanjia, tajines, cuscús o pastillas, cocina callejera, especialidades internacionales en la Ville Nouvelle… La oferta gastronómica de Marrakech parece no tener fin con propuestas para todo tipo de paladares y bolsillos. En plena calle, en una terraza divisando el anárquico skyline de la medina, en ambientes íntimos rodeados de lujo marroquí y al son de la danza del vientre…

Tajine de pollo

Si lo que buscas es cocina tradicional, prueba en locales como Chez Chegrouni (noroeste de la plaza Yamaa el-Fna), Ksar Es Saoussan (Rue des Ksour, 3), Oscar Progres (Rue Bani Marine, 20) o Le Foundouk (Souk Hal Fassi, 55).

Otra opción son los puestos de la Plaza Yamaa el-Fna que al caer la noche inundan esta zona de paso obligado con sus casetas a modo de restaurantes. Si no eres demasiado escrupuloso y tienes paciencia con los caza-clientes, siéntate a picar algo entre la población local o, al menos, tómate un vaso de naranja recién exprimido a 4 dirhams (menos de 40 céntimos de euro). Para comer pescado, el nº 14. Para carne, el nº 31.

Puesto de zumos. Marrakech

¿Dos rincones imprescindibles? El Café des Épices y el Café Glacier. Sencillamente me enamoraron y no precisamente por su oferta, correcta sin más, sino por su ambiente y las espectaculares vistas que desde ambos se divisan.

El Café des Épices es perfecto para un alto en el camino frente a un té o para una comida ligera a base de sopas, bocadillos y ensaladas. Podrías pasarte las horas muertas en su pequeña terraza atendiendo al trajinar de los comerciantes de especias, viendo cómo las mujeres preparan la henna de los tatuajes o perdiendo la mirada en los destartalados tejados que lo circundan.

Café des Épices. Marrakeck

Vistas desde el Café des Épices. Marrakeck

Comiendo en el Café des Épices. Marrakeck

Por su parte, Le Grand Balcon du Café Glacier es la mejor atalaya para descubrir cómo la Plaza Yamaa el-Fna va mudando su rostro a lo largo del día. Los más viejos del lugar se refugian del bullicio tomando un café en su salón interior. Los turistas, en cambio, enfilan las escaleras para llegar a su gran terraza panorámica. Yo estuve tres veces y te prometo que será lo primero que haga cuando regrese a Marrakech. Sentarme junto a la barandilla, pedir un té y ver la vida pasar desde las alturas como una discreta espectadora.

Le Grand Balcon du Café Glacier. Marrakech

Terraza del Café Glacier. Marrakech

Una pizza en el Café Glacier. Marrakech

¿El momento más dulce? Yo lo encontré en la Pâtisserie et boissones Al Jawda (Rue Derb Dabachi, 16). Está considerada una de las mejores de la ciudad y puedo dar fe de ello. Batidos y zumos de todos los sabores que puedas imaginar, bollería, pasteles, galletas, los clásicos “cuernos de gacela” … Dulces de calidad a precios muy asequibles.

Pâtisserie et boissones Al Jawda. Marrakech

COMPRAS Y MÁS COMPRAS

Babuchas, juegos de té, bandejas de cobre, especias, caftanes, bolsos, tapices, dátiles, aceitunas… Sumergirte en los zocos que se extienden al norte de la Plaza Yamaa el-Fna es toda una experiencia que probablemente acabará echando mano a la cartera. Pero más allá de las inevitables compras, el gran poder de seducción de estos mercados es la atmósfera que en ellos se respira. Siempre en movimiento, siempre cambiantes, siempre sorprendentes. El arte de comerciar a cada paso.

Entrada al zoco de los tintoreros. Marrakech

De compras por los zocos de Marrakech

Lo más probable es que te pierdas no una sino mil veces. En estos casos, antes de que alguien se ofrezca a acompañarte a cambio de unas monedas, lo mejor es preguntar a un comerciante. Un consejo más: siempre pide permiso antes de hacer una foto. Te ahorrarás algún disgusto, sobre todo, con los artesanos.

¿CUÁNTOS DÍAS NECESITO PARA VISITAR MARRAKECH?

Auque odio responder a esta pregunta, básicamente porque cada viajero es un mundo, te diría que tres días serían suficientes, dos si me apuras, para cubrir sus principales puntos de interés (zocos, Madraza Ali Ben Youssef, Tumbas Saadíes, mezquita de la Kutubia, el mellah, Palacio de la Bahia, Jardín Majorelle, la Menara, etc.). Para vivirla y saborear con calma cada uno de sus rincones, depende solo de ti y de si su embrujo ha surtido efecto. En mí lo hizo. Tanto que sé que en algún momento volveré.

  • Si vas a viajar a Marruecos, te recomiendo que contrates un seguro de viajes