Te propongo una de esas rutas que no encontrarás en el top ten de imprescindibles de Londres pero que tiene mucho encanto y que nos ofrece una perspectiva diferente de la capital británica: una travesía en barco por el Regent’s Canal desde Little Venice hasta Camden Lock.

Narrowboat. Regent’s Canal

El Regent’s Canal, con más de 200 años de historia a sus espaldas, se construyó para conectar el Támesis con el Grand Union Canal y facilitar así el movimiento de mercancías que llegaban desde el norte de Inglaterra. A medida que el transporte terrestre fue ganando fuerza, su uso comercial fue desapareciendo y el tramo que nos ocupa es hoy en día uno de los rincones favoritos de los londinenses que encuentran aquí el oasis perfecto para huir del trepidante ritmo que impone una ciudad como Londres.

Sus barcazas de colores chillones, conocidas como narrowboats, ya no transportan como siglos atrás carbón, grano o alimentos. Algunas de ellas son viviendas flotantes o coquetas cafeterías y la mayoría se han convertido en un medio de transporte alternativo para los viajeros que buscan captar algo más que el Londres puramente turístico.

Narrowboat en Regent’s CanalBarcos en el Regent’s Canal

Regent’s Canal: de Little Venice a Camden en barco

Nuestro recorrido fluvial tiene como punto de partida Little Venice (metro Warwick Park, Bakerloo line), un pintoresco barrio residencial de clase alta situado al sur de Maida Vale que debe su nombre a uno de sus más ilustres inquilinos, el poeta inglés Robert Browning. Precisamente en su honor, el lago desde donde parten los cruceros lleva su nombre: Browning´s Pool. Una vez allí, te das cuenta de que, si bien la expresión «pequeña Venecia» es algo exagerada, esta zona es todo un descubrimiento. Nadie diría que estás en Londres. El ambiente que se respira es totalmente diferente. El ruido de los coches deja paso al rumor de las barcazas que recorren el canal arriba y abajo, el estrés se convierte en relax y la urbe de asfalto se difumina en hermosas zonas verdes salpicadas de elegantes mansiones victorianas.

Browning's Pool. Regent’s CanalWaterbus. Little Venice. Regent’s Canal

Aunque hay varias compañías que ofrecen esta ruta nosotros surcamos las aguas del Regent’s Canal con la London Waterbus Company. No es necesario reservar con antelación, simplemente subes a la barcaza y pagas a bordo. Para el trayecto Little Venice-Camden puedes sacar un billete de ida (adultos £7.20, niños £6) o bien de ida y vuelta (adultos £10.30, niños £8.40). Por cierto, esta es la única compañía que tiene parada en el zoo de Londres desde cualquiera de sus cabeceras. Toma nota de ello si viajas con niños y tenéis pensado visitarlo porque el acceso al zoológico se hace a través de su propio embarcadero y os evitaréis las habituales colas que se forman para entrar.

La travesía desde Little Venice hasta Camden dura unos 50 minutos. Un viaje relajado y, por qué no decirlo, romántico, donde no hay lugar para las prisas -la velocidad máxima es de unos 20 kilómetros por hora- que nos permite descubrir estampas imposibles de ver desde tierra firme como el interior del Maida Hill Tunnel.

Atravesando el Maida Hill Tunnel. Regent’s Canal

Las bucólicas orillas del canal a su paso por Regent’s Park, la silueta del Feng Shang Princess, uno de los restaurantes chinos más populares de Londres, y la parte trasera del zoo son algunos de los escenarios que encontraremos antes de llegar a la esclusa de Camden Lock. Aquí nos espera el mercado más famoso de la ciudad que por méritos propios sí forma parte del listado de citas imprescindibles de Londres. Pero de eso ya hablaremos en otro post porque Camden da para mucho. De momento os dejo con estas fotos de nuestra travesía.

The Feng Shang Princess. Cumberland Basin. Regent’s Canal Hampstead Road Lock. Regent’s Canal Llegada a Camden Lock.  Regent’s Canal Camden. Regent’s Canal