El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, situado en el término municipal de El Paso, es el máximo exponente natural de La Palma, una isla que ostenta con orgullo su condición de Reserva Mundial de la Biosfera. Su imponente belleza paisajística, fruto de las condiciones geológicas, lo convierte en una cita imprescindible para todos los viajeros que recalan en este edén del archipiélago canario. Para animarte a conocerlo, te propongo una ruta de 18 kilómetros que nos llevará hasta sus entrañas a través de senderos, miradores y torrentes que dan lugar a espectaculares cascadas. Ponte calzado cómodo y haz algunos estiramientos. Comenzamos.

Caldera de Taburiente. La Palma

Primer tramo: Los Brecitos- Zona de Acampada

El núcleo principal del parque es la cabecera del Barranco de Las Angustias cuya forma semicircular de 8 km de diámetro y más de 2.000 metros de altitud le confiere, aún sin serlo, el aspecto de un enorme cráter o caldera volcánica.

Uno de los mejores enclaves para observar este impresionante conjunto de cumbres y darte cuenta de sus titánicas proporciones es el Mirador de los Brecitos, el punto accesible a vehículos más cercano al interior del parque y por tanto el más utilizado para adentrarse en él. Desde aquí, si el día está despejado, se puede divisar el collado conocido como La Cumbrecita y el Pico Bejenado, el único pico aislado del parque nacional. Si te detienes a observar las paredes de La Caldera podrá identificar, a través de sus diferentes colores, los dos períodos más importantes de erupciones. Y es que la fuerte erosión que ha conformado durante milenios su paisaje ha dejado al descubierto multitud de formaciones que permiten estudiar el devenir geológico de la isla.

Vistas desde el Mirador de los Brecitos. Caldera de Taburiente

Los senderos señalizados permiten adentrarse en La Caldera de Taburiente o bordearla

Inicio de la ruta por La Caldera de Taburiente

A partir de aquí y a lo largo de unos 6 kilómetros la ruta discurre por un valioso ecosistema de pinar canario que no presenta ningún tipo de dificultad más allá del vértigo que puedas sufrir en algún momento al bordear el sendero y plantarte frente a unos desniveles de impresión. En el camino encontrarás fuentes como la de La Mula, cursos de agua de barrancos como el Ciempiés o el de Las Traves y especies típicas de la laurisilva canaria en las zonas más umbrías. Haz un alto en el camino en el Mirador del Tagasaste para otear el horizonte de los roques del interior de La Caldera, todos ellos de origen sedimentario.

Pino canario. Caldera de Taburiente

Plano de situación. Caldera de Taburiente

Recorriendo La Caldera de Taburiente

Mirador del Lomo de Tagasaste. Caldera de Taburiente

Paisaje de La Caldera de Taburiente

Pronto alcanzaremos el cauce del río Taburiente y la zona conocida como Playa de Taburiente. Este precioso spa natural en forma de rambla es una de la joyas del parque. Descálzate, sumerge tus pies en las charcas naturales y relájate en este idílico escenario enmarcado por el Roque del Huso y el Roque Salvaje. Escuchar el rumor del agua, llenar tus pulmones de aire puro y comer algo para reponer fuerzas es todo lo que necesitarás para afrontar el segundo tramo de esta ruta por la Caldera de Taburiente. También puedes hacer como nosotros y cubrir tus ojos con un antifaz para disfrutar de uno de los paisajes sonoros más sugerentes de la isla.

Playa de Taburiente. Caldera de Taburiente

Playa de Taburiente, Caldera de Taburiente

Experiencia sensorial en la Playa de Taburiente. Caldera de Taburiente

Segundo tramo: Zona de Acampada – Barranco de las Angustias

Tras sobrepasar la zona de acampada nos encontramos con el Centro de Servicios donde se puede visitar una pequeña exposición y consultar cualquier duda al personal del parque. Si tienes que ir al baño, aprovecha sus aseos públicos porque todavía tenemos cuatro horas por delante de caminata.

Zona de acampada. Caldera de Taburiente

Centro de servicios. Caldera de Taburiente

Aunque la dificultad general de este segundo tramo está calificada de media-alta, tranquilo. No es tan fiero el león como lo pintan. Es más, si yo pude hacerlo con la torpeza que me caracteriza, cualquiera puede. Solo es cuestión de ralentizar un poco el ritmo y fijarse bien dónde se ponen los pies.

Y es que tras esta parte tan relajada se inicia un intenso descenso denominado La Cuesta del Reventón. Su nombre hace honor a su fisonomía, una fuerte y empinada bajada que no quiero ni imaginar cómo debe ser de subida. Eso sí, las vistas dominadas por la presencia del Roque Idafe, son espectaculares. Es en la base de este famoso roque donde, según cuenta la leyenda, los aborígenes palmeros, conocidos como benahoaritas o auritas, practicaban ritos de adoración en honor a Abora, el dios del Sol. Creían que este imponente monolito sustentaba el cielo y pensaban que si algún día se derrumbaba traería consigo grandes desgracias.

Cuesta del Reventón. Caldera de Taburiente

Roque Idafe. Caldera de Taburiente

Leyendas al margen, bajo este roque confluyen las aguas transparentes del Barranco del Almendro Amargo y las del Limonero o Rivanceras, de lecho amarillo. Subiendo por el cauce del Limonero, a unos 500 metros aproximadamente, encontraremos otro de los enclaves estrella del parque, la Cascada de Colores. Este pequeño salto, recrecido de forma artificial, es un sorprendente lienzo de tonos verdes, amarillos y rojizos en el que el musgo y las aguas ricas en sales de hierro se alían para crear una obra de arte de la naturaleza.

Rumbo a la Cascada de Colores. Caldera de Taburiente

Barros y aguas ferruginosas en el Barranco de Las Rivanceras. Caldera de Taburiente

Aguas ricas en sales de hierro. Caldera de Taburiente

Cascada de Colores. Caldera de Taburiente

Detalle de la Cascada de Colores. Caldera de Taburiente

De vuelta al sendero, desde Dos Aguas -punto de confluencia de los barrancos de Taburiente y de Almendro Amargo- y hasta el mar, el barranco se conoce como Barranco de Las Angustias. Si el caudal es muy abundante, se prohíbe el paso desde la zona de acampada para evitar situaciones peligrosas al vadearlo. A partir de este punto, en un descenso suave que discurre por los márgenes y el cauce del propio barranco, podremos ver elementos geológicos como diques y lavas almohadilladas y cursos de agua.

Saliendo de la Cascada de Colores. Caldera de Taburiente

Parque Nacional de la Caldera de Taburiente

Aguas cristalinas en La Caldera de Taburiente

Tramo final del Barranco de Las Angustias. Caldera de Taburiente

Aquí acaba esta ruta por La Caldera de Taburiente, uno de los recursos naturales más emblemáticos e importantes de la isla. Si sigo contagiándote el efecto La Palma, objetivo cumplido.

INFORMACIÓN PRÁCTICA

Cuándo ir: Las suaves temperaturas de La Palma permiten visitar el Parque Nacional de La Caldera de Taburiente en cualquier estación. Si quieres disfrutar de la riqueza de su flora, opta por la primavera ya que es cuando se produce la floración de la mayoría de sus especies. Si prefieres ver sus cumbres nevadas, por los meses de invierno.

Accesos: Hay tres entradas para llegar en vehículo a los principales lugares. Por el sur, la visita se inicia en el Centro de Visitantes y desde aquí se accede a La Cumbrecita. Por el norte, la carretera llega hasta el Roque de los Muchachos. Por el oeste, se entra por el Lomo de los Caballos al Barranco de las Angustias para realizar la ruta más clásica (Brecitos-Zona de acampada).

Senderistas en La Caldera de Taburiente

Centros de Visitantes:

Centro de Visitantes de El Paso. Carretera LP-3, km. 23,9. Abierto todos los días (incluidos festivos) de 9:00 a 18:00 h.

Centro de servicios de Taburiente: Situado al lado de la zona de acampada. Generalmente permanece abierto de 9:30 a 20:25 h.

Normas de visita:

Recuerda que estás en la naturaleza y que nuestro paso no debe originar ningún impacto negativo en el parque. No tires desperdicios al suelo (lleva una bolsa para recoger los restos de comida o botellas). No te lleves piedras, ni minerales ni ningún tipo de material geológico, respeta la flora y fauna que veas a tu paso, y evita hacer ruidos que perturben el silencio natural de este entorno único. Por descontado, ni se te ocurra hacer fuego o acampar fuera de los lugares habilitados para ello.

* En el interior del parque nacional no hay oferta de restauración así que lleva contigo agua y algo de comer para afrontar el recorrido. Recuerda consultar la previsión meteorológica ya que algunos itinerarios no se recomiendan en caso de lluvias o intenso calor. Viste ropa ligera y transpirable, calzado adecuado y no olvides una gorra y crema solar para evitar golpes de calor y quemaduras.

Nota: Este artículo forma parte de mi viaje a la isla de La Palma durante el blogtrip #EscuchaLaPalma organizado por el Patronato de Turismo de La Palma en colaboración con el Centro de Iniciativas y Turismo TEDOTE La Palma, Iberia Express, Vueling y CanaryFly.