Qué ver y hacer en Las Hurdes: cinco pistas para descubrir esta comarca cacereña
por el 15 Jul, 2015 • . Actualizado 14 Sep, 2021 • 16 comentariosSi te preguntas qué tienes que ver y hacer en Las Hurdes, aquí van algunas pistas. Sierras de gran belleza, paisajes vírgenes, gargantas de aguas cristalinas, piscinas naturales, pueblos surgidos de la unión entre el hombre y la naturaleza donde las tradiciones conviven con el presente, una gastronomía excelente, un agradable microclima… Este es el gran potencial de Las Hurdes, una comarca, injustamente eclipsada por otras joyas de Cáceres como el Parque Nacional de Monfragüe o los valles del Jerte y del Ambroz, que demanda ser descubierta con calma y que, sobre todo, nos invita a desconectar al tiempo que comprobamos que los paraísos naturales aún existen.
¿Algunas pistas para descubrirla? Aquí tienes cinco que te demostrarán que salvo por su espectacular orografía, Las Hurdes del siglo XXI nada tienen que ver con aquel «ensayo cinematográfico de geografía humana» que Luis Buñuel rodó en 1933 bajo el título de Tierra sin Pan. Toma nota de todo lo que tienes que ver en Las Hurdes.
Índice de contenidos
Las Hurdes, naturalmente
El aislamiento que ha sufrido durante generaciones esta comarca ha hecho que el impacto humano apenas haya dejado huella en ella dando como resultado un conjunto de paisajes prácticamente vírgenes que definen la singular fisonomía de los valles hurdanos. Caminos apenas trillados que escoden cotas de altitud que en el caso de los picos de El Mingorro y La Boya, este último en el valle del Esperabán, superan los 1000 metros, y preciosos enclaves como Majá-Robledo, un imponente macizo montañoso de escarpadas paredes verticales teñidas por el verde de los bosques.
¿Sabías que Extremadura es la región con más kilómetros de costa de agua dulce de la Península? Pues lo es y las numerosas piscinas naturales que encontramos a lo largo y ancho de Las Hurdes dan fe de ello. Playas de agua dulce donde el término masificación no existe y rodeadas de bellos parajes de montaña con la única banda sonora del murmullo del río.
Las Hurdes también es tierra de embalses y de espectaculares meandros como el Lanchero o el Melero. La mejor visión del Meandro Lanchero la obtenemos desde el Mirador de El Gasco, una atalaya desde la que se divisa el sinuoso trazado del río Malvellido que se abre paso dejando a su alrededor bancales de siembra, terrazas y muestras de la arquitectura popular hurdana.
Por su parte, el Meandro del Melero, formado por el río Alagón, está situado en el límite oriental de la comarca de Las Hurdes, muy cerca de Riomalo de Abajo. Este capricho natural esttá considerado uno de los lugares más bellos e impactantes de la geografía extremeña. ¿Una afirmación exagerada? Acércate hasta el Mirador de La Antigua, contempla la espectacular vista que discurre ante tus ojos y juzga por ti mismo. Lo que tienes ante ti son Las Hurdes en estado puro.
Todos estos espectaculares paisajes cacereños, que conocí gracias a Genaro y Floren, guías de Ramajal Rural, se dan cita en una reserva biológica cuya vegetación no difiere mucho de las que nos encontramos en la vecina Sierra de Gata: robledales, alcornocales, quejigos, madroños, brezo, romero y jara… Respecto a la fauna, aquí todavía es posible encontrar especies como el lince, el tejón y la cabra montesa, y ver cómo surcan sus cielos majestuosas aves como el buitre leonado, el águila real o el halcón peregrino.
Qué ver en Las Hurdes: el Chorro de la Meancera
Las Hurdes se revela como un destino perfecto para la práctica del turismo activo. Paseos a caballo, cicloturismo, pesca en el río Alagón, itinerarios en moto y un gran número de rutas para practicar senderismo son solo algunas opciones que nos brinda esta comarca tan injustamente desconocida por muchos.
Una de estas rutas, que discurre en Nuñomoral, en pleno corazón del macizo montañoso de Las Hurdes, me llevó a conocer un imprescindible que ver en las Hurdes: el Chorro de la Meancera o Miancera. Este impresionante salto de agua es una de las cascadas más bonitas de Extremadura. Está a las afueras de la alquería de El Gasco y se accede a él siguiendo el río Malvellido, cuyo valle es el más estrecho que se encuentra habitado en Europa.
A pesar de la pendiente, la dificultad del recorrido, que se salva en menos de media hora, es baja. El esfuerzo de sortear los tramos en los que hay que cruzar el arroyo se compensa cuando llegas a sus cien metros de caída. El término idílico se queda escaso ante este hermoso accidente geográfico fruto de la naturaleza.
Una vez allí, podrás colarte por una pequeña garganta hasta la misma base de la cascada. El resto ya es cosa tuya: refréscate en sus cristalinas aguas, llena tus pulmones de aire puro y desconecta de todo y de todos. Si has llegado hasta aquí es para eso.
Los pueblos hurdanos: una visita imprescindible
La arquitectura hurdana es una de las principales señas que determina la identidad de Las Hurdes, la que mejor define a sus pueblos y gentes, a una comarca que Miguel de Unamuno supo captar a la perfección con una frase que ya ha pasado a la historia: «Si en todas partes del mundo el hombre es hijo de la tierra, en Las Hurdes la tierra es hija de los hombres«.
Y así es. Basta con visitar alguno de los pueblos o alquerías que dan vida a los 508 km. cuadrados de esta comarca para comprobarlo. Son más de cuarenta divididos administrativamente en seis municipios (Caminomorisco, Casares de Las Hurdes, Casar de Palomero, Ladrillar, Nuñomoral y Pinofranqueado) y todos ellos están habitados. Incluso La Horcajada, con sus dos vecinos.
Esto dice mucho del carácter de su población que supo adaptarse a un terreno abrupto para alzar pequeñas y sencillas casas de piedra con tejados de pizarra que se funden con el entorno. De escasa altura porque el terreno no daba para más, con pocas ventanas. Austeras, sí, pero aprovechando todos los recursos y de una belleza innegable. Viviendas que nos hablan de un pasado no tan lejano, en el que el tiempo paró las manecillas del reloj.
Este importante legado hoy en día sigue en pie porque aquí más que extremeños son hurdanos, y nadie quiere dar la espalda a sus antepasados. Por defender su patrimonio, por aunar tradición y modernidad y por apostar por una amplia oferta de alojamientos rurales que ofrecen todo tipo de servicios al visitante. Por ser conscientes de su tremendo potencial como paraíso natural aún por descubrir.
Api-Experiencia en Las Hurdes: siéntete apicultor por unas horas
Reconozco que la idea de enfundarme en un traje de apicultor y verme rodeada por cientos de abejas no me resultaba demasiado agradable. Me pondré nerviosa, me acabarán picando… Pues ni una cosa ni la otra. Superados mis prejuicios, pasar unas horas entre colmenas fue una experiencia de lo más interesante.
Lo hice en compañía de Anastasio Marcos, quien siguiendo la estela de su padre, el famoso Tío Picho, lleva toda la vida dedicándose a la apicultura y a la elaboración de productos derivados de las abejas. Y es que esta comarca, como toda Extremadura, es una de las regiones pioneras en el sector apícola, determinante motor del desarrollo rural.
Una vez llegamos a sus colmenas, a pocos kilómetros de la alquería de Las Mestas, Anastasio empezó un ritual que lleva perfeccionado años y años.
Así, con movimientos delicados y precisos, y ayudándose de un ahumador para relajar a las abejas, fue sacando un panal tras otro para mostrarnos las diferentes castas que habitan en las colmenas y las funciones que la reina, las obreras y los zánganos realizan para que el mecanismo vital de la producción del néctar de los dioses siga su curso. Desde su nacimiento hasta su temprana muerte, pasando por la libación y la creación de esos perfectos laberintos de cera.
Sostener uno de estos panales entre las manos, con cientos de obreras rodeándote en estado de alerta y zumbándote en el oído es una sensación muy extraña que en mi caso solventé respirando profundamente y tratando de disfrutar el momento. ¿Funcionó? Por supuesto y de ahí que te anime a vivir esta experiencia al menos una vez en tu vida.
Tras decenas de fotos nos acercamos hasta su tienda, la Casa de la Miel, donde veden todo tipo de productos que tienen como base la materia prima extraída de las abejas: miel de encina, brezo, tomillo, eucalipto, romero o retama, polen, jalea real, propóleo, licores y cremas, arropes y chocolates, productos de belleza, y, cómo no, su famoso Pichín Real, un licor elaborado con una base de crema y ron añejo que es el orgullo de esta empresa familiar.
Qué hacer en Las Hurdes: descubrir su gastronomía
¿A qué saben Las Hurdes? Principalmente a verdad, a gustos que los que vivimos en las grandes ciudades casi hemos olvidado. A sabores de siempre. A recetas que se han conservado durante siglos. Te hablo de embutidos y jamones ibéricos, de aceite con Denominación de Origen Gata-Hurdes, de aceitunas que son puro vicio, de miel, de setas, de frutas como sus apreciadas cerezas, de verduras que saben a huerta y de pescados extraídos en sus ríos como truchas, bogas o pardillas.
Productos de primera calidad con los que se elaboran especialidades de la cocina hurdana como las migas o los potajes o las que tuve el placer de probar en el Mesón El Bodegón de El Gasco: una exquisita ensalada de limón, patatas meneás con sus imprescindibles torreznos, cabrito… Eso sí, ten mesura a la hora de diseñar tu menú porque aquí no se andan con tonterías y las raciones son bastante generosas. A las pruebas me remito.
Hasta aquí estas breves pinceladas sobre qué ver y hacer en Las Hurdes que recogen todo lo que estas tierras ofrecen al viajero.
Si he conseguido despertar tu interés y las ganas de conocer esta sorprendente comarca cacereña, objetivo cumplido.
Guía Práctica de Las Hurdes
Situación
La comarca de Las Hurdes está situada al norte de la provincia de Cáceres (Extremadura).
Límites territoriales
Provincia de Salamanca al norte, Sierra de Gata al suroeste, Valle del Ambroz al este. Y Torrecilla de los Ángeles, Valle del Alagón, Trasierra y Tierras de Granadilla al sur.
Accesos por carretera
La vía principal que recorre Las Hurdes es la EX-204 de la que parten los desvíos a todos los núcleos de la comarca.
Saliendo de Cáceres por la carretera N-630 y después la EX-204 que une Coria con Salamanca.
Desde Madrid: por la A-5 hasta Navalmoral de la Mata. Acceso a Plasencia por la EX-108, o a Coria, y desde aquí a Las Hurdes.
Dónde dormir
Hospedería Hurdes Reales. C/ Factoría, s/n. Las Mestas-Ladrillar. Tel. 927 434 139. Bajo el sello Hospederías de Extremadura, un acogedor hotel con vistas a las montañas de Las Hurdes diseñado para disfrutar del medio natural.
Esta hospedería está ubicada sobre una antigua Factoría de Alfonso XIII, edificada en 1922. Cuenta con amplias y cómodas habitaciones con vistas, restaurante con la mejor gastronomía hurdana, piscina y spa. Si buscas un lugar en el que prima la tranquilidad y quieres experimentar la esencia del turismo rural con todas las comodidades, este es tu alojamiento.
Nota: «Este artículo forma parte de mi viaje a la Sierra de Gata y Las Hurdes que organizó Turismo de Extremadura.