Viñedos, olivos, siglos de historia y arte. Estas son las señas de identidad de Montilla, un destino enoturístico situado en plena campiña cordobesa que te invito a conocer a ritmo lento, el mismo que demandan sus famosos vinos. Qué ver en Montilla, sus bodegas y lagares más singulares, las rutas a seguir, dónde comer y dormir… Toda la información que necesitas para planificar tu escapada a esta bonita ciudad andaluza.

Montilla, Cordoba. Que ver en Montilla

Montilla, tierra de vinos

Un viaje en el que descubrirás que la tierra habla en boca de la viña y el olivar. Detente a escuchar su discurso y el de cuantos velan por ella. Solo así podrás destilar la esencia de Montilla.

Un paseo por Montilla

Dominando buena parte de la campiña, el Castillo-Alhorí dibuja el inconfundible perfil de Montilla. Aquí nació en 1453 Gonzalo Fernández de Córdoba, más conocido como el Gran Capitán, un ilustre montillano que negoció con el rey Boabdil la rendición de Granada y fue virrey de Nápoles.

Castillo-Alhori. Montilla

Si sigues la huella de este destacado militar y diplomático, llegarás al barrio de la Escuchuela, a la calle que lleva su nombre. Estás en la antigua villa, un encantador entramado de callejuelas empinadas y casas blancas, una postal de Andalucía. Detén el paso en la iglesia de Santiago y ve en busca de la panorámica que enmarca el Balcón de la Escuchuela. En días despejados, la vista incluso alcanza a descifrar la silueta de Sierra Morena.

Barrio de la Escuchuela. Que ver enMontilla

Balcon de la Escuchuela. Montilla

Sus orígenes también te conducirán a la Finca Buytron, una preciosa casona rehabilitada que perteneció a la familia del Gran Capitán, donde podrás alojarte y combinar momentos de absoluto relax con experiencias gastronómicas y actividades relacionadas con la cultura del vino. Si te gusta el enoturismo y que te hagan sentir como en casa, te encantará.

Finca Buytron. Que ver en Montilla

De vuelta al centro, toca seguir callejeando en busca de más vecinos célebres y más ejemplos de su rico acervo patrimonial como el Convento de Santa Clara, el palacio de los Duques de Medinaceli, la ermita de la Rosa o la casa de San Juan de Ávila.

Callejeando por Montilla

Calles que nos acercan a la historia y al arte a través de las colecciones del Museo Histórico Local, con piezas que van desde el Neolítico a la actualidad, o en las salas del Museo Garnelo que reúne la obra de este maestro de la pintura figurativa e incansable viajero -natural de Valencia y montillano de adopción-, en un magnífico edificio de corte palaciego conocido como la Casa de las Aguas.

Museo Historico Local. Que ver en Montilla

Museo Garnelo. Que ver en Montilla

En Montilla también quedó la impronta del primer historiador y escritor que hizo gala de su condición de mestizo, el Inca Garcilaso de la Vega. Su casa-museo, en la que este literato universal desarrolló gran parte de su obra durante 30 años, es otra de las citas culturales que te esperan en Montilla.

Casa del Inca Garcilaso de la Vega. Que ver en Montilla

Quizá una de las cosas más interesantes a ojos del viajero es que este legado, fruto del pasado, comparte espacio sin fricción alguna con coloridos trazos del presente que aluden a la historia y cultura montillana. Te hablo de la Ruta de los Murales, un brillante proyecto de revitalización del espacio urbano en el que no solo participan artistas como la argentina Gisel Rosso, también los ciudadanos. ¿Un ejemplo? El mural de La Cuesta de Pinillos lo realizaron un grupo de escolares supervisados por un artista local.

Arte urbano en las calles de Montilla

Cuesta de Pinillos. Montilla

Montilla, tierra de vinos

Este rincón cordobés vive por y para unos excelentes vinos cuya calidad viene avalada por la Denominación de Origen Montilla-Moriles. Lo comprobarás visitando sus bodegas y lagares donde podrás conocer el complejo y apasionante mundo que encierra cada copa que cates.

Brindis en la Finca Buytron. Montilla

Un gran vino requiere un loco para hacerlo crecer, un hombre sabio para velar por él, un poeta lúcido para elaborarlo, y un amante que lo entienda.”
– Salvador Dalí

Velo de flor. Bodegas Alvear, Montilla

Y no hablo solo de las peculiaridades de la elaboración de finos, amontillados, olorosos o Pedro Ximénez, sino de algo más importarte, del mimo que acompaña su camino desde la vid y del respeto por el terreno albarizo que le da la vida. Toda una inmersión en la cultura vitivinícola que disfrutarás tanto si eres un amante de la enología como un neófito que quiere aprender a apreciar un buen vino.

Qué ver en Montilla: Ruta de lagares y bodegas

La mejor opción para sumergirte en el universo de los vinos montillanos es realizar una ruta por sus lagares y bodegas, al tiempo que recorres el hermoso paisaje de la Sierra de Montilla que muchos comparan con la Toscana. Mi consejo es que empieces por los primeros ya que es en los lagares donde se obtiene el mosto que, tras fermentar en las tinajas, convertido ya en vino nuevo, pasará a las bodegas. ¿Algunas sugerencias?

Lagar Blanco: Estás en el punto más alto de Montilla. A 600 metros de altura, una cota perfecta para la uva Pedro Ximénez, la variedad típica de esta zona. En un lagar que inició su actividad en 1959 donde podrás realizar una visita guiada o una cata dirigida por su propietario, Miguel Cruz, todo un experto que te transmitirá el amor a su tierra y a sus vinos.

Tinajas del Lagar Blanco. Que ver en Montilla

Lagar Los Raigones: Degustar un típico desayuno molinero o un contundente almuerzo, regado con vino de tinaja, fino y vermut, son algunas de las tentaciones que nos propone este encantador lagar familiar que cuenta además con una tienda gourmet. Más de doscientas referencias de productos a la altura de calidad de los vinos y aceites que elaboran en esta casa.

Lagar Los Raigones. Que ver en Montilla

Lagar La Primilla: El buen hacer, transmitido de generación en generación, es el pilar de este lagar que lleva activo más de medio siglo. Cuando lo visites, no olvides subir al mirador para contemplar el sereno manto de viñas y olivos que tapiza la falda del Cerro Macho, la cima más alta de la Sierra de Montilla.

Mar de viñas y olivos. Lagar La Primilla. Que ver en Montilla

Me gustaría ser todo de vino y beberme yo mismo.”– García Lorca

Silencio… Entramos en la casa del vino, un lugar de culto donde se venera una tradición milenaria. Deja que tus sentidos se acomoden a la escasa luz, al olor a madera y vino, al tacto de las barricas de roble. Ahora sí. Ya estás listo para ser testigo del arduo trabajo y la pasión que encierran las bodegas de Montilla.

Bodegas Alvear: Recorrer su monumental bodega es caminar hacia atrás en del tiempo, a un lejano 1.729 que la convierte en la más antigua de Andalucía. Tres siglos después, la familia Alvear, además de seguir elaborando sus premiados generosos, apuesta por una nueva colección de vinos que expresa la singularidad del terruño montillano. Su nombre, 3 Miradas.

Bodegas Alvear. Que ver en Montilla

Bodegas Pérez BarqueroSolo por realizar una cata guiada en un espacio tan singular como La Sacristía de Pérez Barquero vale la pena acercarse a esta centenaria bodega. El mejor colofón a una visita en la que te mostrarán el proceso de elaboración y crianza de la gama de vinos, brandies y vinagres que elaboran desde 1905.

Bodegas Perez Barquero. Que ver en Montilla

Bodegas RoblesSería imperdonable que abandonases Montilla sin conocer el gran trabajo que realiza Francisco Robles y su equipo. Y es que en esta bodega, pionera en apostar por la viticultura responsable, no se conforman con elaborar vinos ecológicos o delicias como la gelatina de fino; van más allá trasladando su admirable respeto por la naturaleza al usuario final con geniales iniciativas como Sigue tu cepa. Si quieres ser amadrinado por una vid ecológica, entra en su web y súmate al proyecto Vida

Bodegas Robles. Que ver en Montilla

TIP VIAJERO: Cuatro citas imprescindibles en Montilla

Semana Santa: Una ocasión única para ver desfilar a la Centuria Romana Munda que desde hace más de veinte años toma las calles de Montilla rindiendo sus armas a la Semana Santa.

Fiesta de la Vendimia: Declarada de Interés Turístico, es una de las fiestas más antiguas de España. Cada año, a principios de septiembre, se designa un capataz para que custodie y defienda los vinos de la zona.

Fiestas de Montilla

Fiesta del Vino y de la Tapa: Buen ambiente, buena comida y buen vino en un evento gastronómico que ya va por su XIII edición (mediados de septiembre).

Montijazz Vendimia: Un fin de semana en el que la música toma como escenario los lagares y bodegas de la ciudad en un atractivo maridaje de jazz y vino (finales de septiembre).

Gastronomía montillana

Montilla también expresa su identidad en los fogones. Un recetario gastronómico en el que no faltan los extraordinarios aceites de oliva virgen extra que se elaboran en almazaras como el Molino Juan Colín, una finca de finales del siglo XVI que cuenta con un museo rodeado de rincones que invitan a desconectar entre olivos centenarios.

Molino Juan Colin. Montilla

Museo del Aceite Juan Colin. Que ver en Montilla

Si te interesa el oleoturismo, tienes otra cita en Hacienda Bolonia, una empresa dedicada al cultivo ecológico del olivar y el viñedo que comercializa aceites de gran calidad.

Viñedos de la Hacienda Bolonia. Que ver en Montilla

Ya en la mesa, te esperan platos como las gachas de mosto, el salmorejo, las habas con berenjenas y el siempre apetecible flamenquín. Delicias de la cocina montillana que podrás conocer yendo de tapeo por los bares de la plaza de la Rosa y en restaurantes donde los sabores de la tierra y el vino son los protagonistas.

Plaza de la Rosa. Montilla

Dos recomendaciones: prueba las originales creaciones de la Bodega Los Arcos -el tartar de atún es una maravilla-, y acércate hasta la Casa-Boutique Lujo Pobre para participar en una didáctica y amena cata maridaje dirigida por May y su marido. Te aseguro que en esta acogedora casona andaluza, que también funciona como hotel, acabarás amontillándote a través de los sentidos.

Lujo Pobre. Que ver en Montilla

Otra de las grandes bazas de la gastronomía local es la repostería. Alfajores, pastelones, tejas, pastel cordobés, roscos de vino Pedro Ximénez… Golosas propuestas que deberías probar en la pastelería Manuel Aguilar, una empresa familiar que lleva endulzando a los cordobeses desde 1886. Mi perdición: sus lenguas de hojaldre rellenas de crema pastelera y cubiertas con azúcar. Un bocado de cielo.

Pasteleria Manuel Aguilar. Montilla

Por cierto, ¿has probado el arrope? Es una reducción del mosto que combina a la perfección con una tostada de pan con aceite.

Probando el sabor del arrope en la Finca Buytron. Montilla

TIP VIAJERO: Siempre es un buen momento para una rubia ligera, una IPA bien fría o una negra con notas de café. Tú decides y el joven equipo de Cervezas Artesanas Capitán las sirven. Nos vas a irte sin probar la cerveza artesanal de Montilla, ¿verdad?

Cervezas artesanas Capitan. Montilla

Finalizo este recorrido por los principales atractivos de Montilla recomendándote dos actividades. La primera de ellas, créeme, es una experiencia única: volar en globo al amanecer para contemplar lo hermosa que luce la ciudad a vista de pájaro y los preciosos paisajes que la abrazan.

Vuelo en globo. Montilla

La segunda, subirte a un bici y completar la Ruta de las Fuentes Históricas. Un itinerario circular de algo más de 11 km que, entre viñedos y olivares, enlaza ocho fuentes del término municipal. Entre ellas, la Fuente Nueva, obra de Hernán Ruiz, uno de los arquitectos más importantes del siglo XVI. Su punto de partida: el mirador de la Escuchuela.

Ruta de las Fuentes Historicas. Que ver en Montilla

Paisajes teñidos por la viña y el olivar, espíritu andaluz, bodegas con solera, historia, cultura, sabores de la tierra… ¿No crees que son motivos suficientes para planificar una escapada a Montilla? La campiña cordobesa te espera. No la defraudes.

Nota: Todas estas experiencias forman parte del blogtrip #Amontíllate organizado por el Ayuntamiento de Montilla.