Durante mi viaje a Jordania tuve el placer de alojarme en el Feynan Ecolodge, uno de los mejores hoteles ecológicos del mundo. Un lugar que se ilumina a la luz de las velas, sin apenas electricidad, sin cobertura alguna que te distraiga e impida que te centres en lo que realmente importa: disfrutar del espectacular y sereno paisaje que te rodea, la Reserva de la Biosfera de Dana. Un establecimiento único, premiado por su aportación a la conservación de la naturaleza y por su compromiso con las economías locales y el turismo sostenible, en el que el verdadero lujo es poder vivir una experiencia de cinco estrellas.

Reserva de la Biosfera de Dana. Jordania

Desmontando el Feynan Ecolodge

Diseñado por el famoso arquitecto Ammar Khammash, el Feynan Ecolodge es uno de los buques insignia de la compañía jordana EcoHotels cuyos alojamientos se distinguen por practicar un ecoturismo responsable y cuya filosofía se centra en tres pilares: contribuir a la conservación del medio natural, provocar el mínimo impacto ambiental posible y proporcionar beneficios socioeconómicos a la población local.

Feynan Ecolodge. Dana. Jordania

En concreto, el funcionamiento del Feynan Ecolodge permite que alrededor de 90 familias (unas 450 personas) tengan una fuente de ingresos adicional. Esto es posible porque todo el personal empleado forma parte de las comunidades beduinas que viven en la Reserva de la Biosfera de Dana. Desde los conductores que cubren los 8 kilómetros que separan la entrada al complejo de la carretera pavimentada en sus propias camionetas, a las mujeres que elaboran todas las velas que lo iluminan cada noche. Igual ocurre con el suministro de alimentos que provienen de las aldeas cercanas.

Los conductores que trabajan en el Feynan Ecolodge son beduinos locales

Terraza y paneles solares. Feynan Ecolodge. Dana. Jordania

Las mujeres de las comunidades locales elaboran todas las velas que iluminan el Feynan Ecolodge. Jordania

Para lograr la mínima huella medioambiental y operar en armonía con su entorno, este alojamiento, que ofrece la más desarrollada eco-experiencia en Jordania gracias al trabajo conjunto de EcoHotels y la Real Sociedad para la Conservación de la Naturaleza -una ONG dedicada a la protección de los mejores paisajes naturales del Reino Hachemita-, genera con sus placas solares el 100% de la electricidad que utiliza para proporcionar agua caliente y calefacción e iluminar la cocina, las oficinas y los baños. Sólo se utilizan aparatos eléctricos esenciales, y el agua, cuyo consumo es limitado, proviene de las cercanas fuentes de Wadi Dana. ¿Qué ocurre con los residuos? Sus instalaciones de compostaje los transforman en abono orgánico, y el poco papel y plástico que se utiliza se recicla.

Aventura, intercambios culturales, naturaleza y relax en el Feynan Ecolodge

Como he comentado al principio, el Feynan Ecolodge es mucho más que un hotel. Su diseño nos recuerda a un antiguo caravasar en el que encontraban parada y fonda las caravanas de camellos que cubrían la Ruta de la Seda. Hoy en día, su clientela son viajeros que buscan alojarse en este remoto rincón jordano, disfrutar de la hospitalidad de sus gentes y vivir experiencias que solo aquí son posibles.

Como disfrutar de los preciosos atardeceres de Dana, asistir a la ceremonia de la preparación del café con una familia beduina, acercarse a la cultura local pasando el día con un pastor, cocinar platos tradicionales, observar las estrellas, caminar entre cañones en Wadi Ghwayr o descubrir antiguas ruinas de más de 11.000 años y minas de cobre bizantinas. O simplemente descansar en este precioso entorno, alejado de todo, donde no hay cabida para conceptos tan occidentales como el estrés y las prisas.

Senderismo en Dana. Feynan Ecolodge. Jordania

Ceremonia de la preparación del café con una familia beduina. Feynan Ecolodge. Jordania

Wadi Ghwayr canyon © Feynan Ecolodge

Tomando un té en los alrededores del Feynan Ecolodge. Jordania

Alojarse en este establecimiento es ya de por sí una experiencia única. Sus 26 habitaciones, acogedoras y confortables, están decoradas con un minimalismo que roza la perfección y más cuando las encuentras bajo ese manto mágico que solo las velas producen. Una amplia cama con mosquitera, una jarra de agua sobre la mesa, un pequeño escritorio, un baño iluminado con bombillas de bajo consumo y una terraza desde la que vi cómo esta reserva despertaba a un nuevo día. Acompañada del canto de los pájaros, respirando aire puro y sintiéndome completamente relajada.

Habitación del Feynan Ecolodge © Feynan Ecolodge Photo by Bashar Alaeddin

Las vistas desde mi habitación en el Feynan Ecolodge. Dana. Jordania

La noche anterior cené en su terraza al aire libre, bajo un cielo cuajado de estrellas y a la luz de las velas, un magnifico buffet vegetariano con platos adaptados de la cocina tradicional árabe y beduina. Como colofón, subí a la terraza para admirar la espectacular bóveda celeste en todo su esplendor ya que aquí la contaminación lumínica es nula. En silencio, en plena oscuridad, recostada sobre una tumbona…

Cenando bajo las estrellas. © Feynan Ecolodge Photo by Bashar Alaeddin

El desayuno, en la misma ubicación. Pan local, mermeladas caseras, zumos de fruta fresca y tés que saboreé mientras veía pasar ante mí a los pastores de la zona que llevaban sus cabras a pastar.

Desayunando al aire libre en el Feynan Ecolodge. Dana. Jordania

El resto del complejo está formado por espacios comunitarios en los que descansar o leer frente a la chimenea e incluso cuenta con una pequeña tienda de artesanías beduinas, jabones hechos a mano, mermeladas y demás artículos elaborados por los pobladores de las reservas naturales de Jordania.

Librería y sala de lectura. Feynan Ecolodge. Dana. Jordania

Rincones para el descanso en Feynan Ecolodge. Jordania

Así es el Feynan Ecolodge, un alojamiento moderno alejado del turismo de masas que se dibuja sobre las tradiciones del pasado y que me demostró que la sostenibilidad a todos los niveles no solo no obstaculiza la experiencia del huésped, sino que la amplifica enormemente. Un lugar que te brinda la oportunidad de desconectar y volver a familiarizarte con la naturaleza. ¿El mejor regalo que me traje de mi estancia? Poder acercarme a las gentes que lo sacan adelante y disfrutar de una hospitalidad que rebasa cualquier tópico. Un intercambio cultural que en el caso de Jordania es absolutamente enriquecedor.

Si quieres conocer el resto de motivos que hicieron que volviera completamente fascinada de este país, te emplazo a leer las 11 razones para viajar a Jordania que harán que te preguntes por qué aún no lo has hecho.

Ficha del Feynan Ecolodge

Dirección: El Feynan Ecologe está situado dentro de la Reserva de la Biosfera de Dana, a 3 horas de Amman y a 2 horas de Aqaba o Petra en coche. El transporte hasta el complejo se realiza desde el centro de recepción en vehículos 4×4.

Teléfono: +962 6 464 5580

Web del hotel

Número de habitaciones: 26 habitaciones diseñadas de forma individual en torno a una serie de patios interiores y dividas en tres clases: economy, standard y deluxe. Todas ellas con baño con ducha y electricidad. La temporada alta va de marzo a mayo y de septiembre a diciembre ya que son las mejores épocas para practicar senderismo.

  • NO VIAJES SIN SEGURO
    Si vas a viajar a Jordania, haz como yo y contrata un seguro de viajes con Intermundial. Por ser lector de Objetivo Viajar tienes un 10% de descuento. Pincha en la imagen, contrátalo usando el código OBVIAJAR10 y viaja con total seguridad.